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¿Por qué salen las horribles aftas?

aftasNo hay pierde, justo el día que se te ocurre comerte un suculento plato de jícama, zanahoria y pepino con un litro de limón y chile en polvo descubres que tienes un afta. En el primer bocado te arrepientes de todo el mal que has hecho y juras que jamás volverás a probar alimentos ácidos.

Por supuesto, no lo dices en serio, es el dolor el que habla por ti. Las aftas tienen la cualidad de salir en el momento menos oportuno y hacernos sufrir como ninguna otra lesión. Pero… ¿sabes qué son en realidad?

Las aftas son úlceras bucales que suelen ser blancas o amarillas y están rodeadas por un área roja y brillante. Suelen aparecer en el interior de las mejillas, los labios, la lengua, el paladar y la base de las encías.

Ten en cuenta que, aunque son dolorosas y no tienen un aspecto muy agradable, estas heridas no son cancerosas y no tienen ninguna relación con el herpes labial.

En la mayoría de los casos, las aftas aparecen cuando hay una infección viral o se presenta un problema con el sistema inmunológico; sin embargo, también pueden ser provocadas por una limpieza dental agresiva, mordiscos en la lengua o la mejilla y hasta si se sufrió alguna lesión durante el tratamiento odontológico.

Además, se ha detectado que los cambios hormonales, el estrés y la falta de hierro, ácido fólico y vitamina B12 te hacen más susceptible a que aparezcan aftas. A estos factores de riesgo habría que añadir las alergias alimentarias y la predisposición genética.

Y sí, como muchas otras enfermedades, aunque pueden afectar a los hombres, las aftas suelen ser más comunes en las mujeres.

Si has tenido úlceras bucales, sabrás que suelen venir acompañadas de fiebre, malestar general e inflamación en los ganglios linfáticos. Todos estos elementos juntos suelen hacer imposible el ingerir alimentos y bebidas.

Lo más importante es que no desesperes y que evites aplicarte cualquier remedio casero o producto que pueda dañar más tu boca.

Las aftas suelen sanar en un periodo máximo de tres semanas, mientras tanto puedes reducir las molestias enjuagando tu boca con agua con sal o enjuagues bucales sin alcohol.