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¿Papá a distancia? Te decimos cómo lograrlo

papa_a_distanciaDesde hace algunos años, la estructura de las familias cambió por completo. Cada vez es más raro que papá y mamá vivan bajo el mismo techo. Puede ser que hayan pasado por un complicado proceso de divorcio, que por motivos laborales no vivan en la misma ciudad, o que de plano se separaran antes de que los niños nacieran. Lo cierto es que la distancia física hace que la paternidad sea más complicada.

Si te has enfrentado al reto de ser papá a distancia, sabrás que no es fácil ser una figura activa en la vida de tus hijos cuando no comparten el mismo espacio. El hecho de no verlos todos los días hace que te pierdas momentos claves en su desarrollo y creas que estás fallando como padre.

Por supuesto, no hay una fórmula secreta que pueda hacer que las cosas mejoren, pero podemos compartirte los tips que Steve Ashley, un padre divorciado que supo lidiar con una situación similar, da en su libro The long-distance dad (Papá a larga distancia). Seguramente, econtrarás algunas ideas que te resultarán útiles:

  • Compromete con la vida de tus hijos. Hazles saber, con palabras y acciones, que estarán en contacto.
  • Déjales claro que, aunque haya problemas, financieros o de otro tipo, siempre contarán con tu amor y apoyo.
  • En ocasiones, un padre debe decir: “Haré mi mejor esfuerzo, pero las circunstancias pueden impedir que acuda a cada evento escolar, fiesta de cumpleaños, partido de futbol o demás celebraciones que sean importantes para ti”. Recuerda que, aunque a muchos padres les gusta tener una asistencia perfecta en la vida de sus hijos, en ocasiones pueden surgir imprevistos que les impidan cumplir.
  • Escúchalos. Una forma de demostrarles a tus hijos lo mucho que los amas es escucharlos. Debes hacerlo atentamente porque no hay mejor manera de demostrar amor y respeto. Tal vez no lo sepas, pero cuando un niño se da cuenta que a mamá y papá les importa lo que tenga que decir, mejora notablemente su autoestima.
  • Escucha a tus hijos con atención y ellos te pagarán con la misma moneda. Enseñarles a escuchar es la mejor lección que puedes darles. ¡Les servirá toda la vida!
  • Discúlpate con tus hijos cuando te equivoques. Nadie espera que seas perfecto. De hechos, puedes convertir esto en una regla de casa: Cuando te equivoques, discúlpate y sigue adelante.

Lo más importante es que, tanto tus hijos como tú, acepten que las cosas no volverán a ser como antes, que su estructura familia es diferente, y que los cambios pueden ser para mejorar. En vez de lamentarte por el poco tiempo que compartes con ello, aprovecha al máximo los minutos que están a tu lado y haz que cada segundo valga la pena.