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5 ademanes que debes evitar

P_JEAN_NuevaHay posturas, ademanes y gestos (movimientos corporales) que debemos evitar para no enviar un mensaje equivocado que pudiera confundirse con inseguridad, nerviosismo o, peor aún, deshonestidad. Esto ocurre, porque al sentirnos incómodos ante alguna situación, nuestro cuerpo segrega adrenalina y un shot extra de energía como reserva en caso de que tuviéramos que luchar o huir, sin embargo, la mayoría de las veces no hacemos ninguna de estas dos cosas y el exceso de energía queda en nuestro sistema provocando que hagamos cosas… raras… con nuestro cuerpo, las cuales mandan la señal al subconsciente de nuestro interlocutor, de que “algo” no está bien con nosotros, provocando desconfianza.

Así que, evita estos 5 ademanes durante tus conversaciones:

  1. No te rasques la nariz. Este gesto está asociado con alguien que miente. Esto porque cuando la adrenalina invade nuestro cuerpo, dilata los vasos sanguíneos y hace que el flujo de sangre corra más rápido por nuestro cuerpo provocando comezón en ciertas zonas, como la nariz. No quiere decir que todo el que se rasca la nariz, mienta. Podría ser solamente una reacción alérgica, así que no te precipites al juzgar. Pero evita este ademán.
  2. No te tapes la boca al hablar ni al escuchar. Si lo haces al hablar, aunque quizás tu motivo sea ocultar algo que estás comiendo, puede leerse como que no estás seguro sobre lo que dices, mientes o te arrepientes mientras lo expresas. Por otro lado, generalmente quien se lleva la mano de manera repentina mientras escucha, es porque tiene algo que decir,que está a punto de salirse de su boca, pero por alguna razón intenta inhibir; por eso, el inconsciente reacciona llevando la mano a la boca como queriendo bloquear la comunicación. Haz la prueba, cuando veas a alguien tapándose la boca mientras hablas, pregunta: “¿Hay algo que quieras comentar?” Verás que escupirán, casi vomitarán lo que estaban pensando, pues la tentación ante tu pregunta, será demasiada. Mientras tanto, tú procura no hacerlo.
  3. Bajar la barbilla y mirar hacia arriba mientras escuchas, es un gesto de sumisión, aún más si ladeas la cabeza. Es como decir “you got me at hello”, básicamente dejar en evidencia que la persona a quien escuchas te tiene cautiva. Pero, ¡ojo! Si alguien te mira con el mentón hacia abajo, la mirada hacia arriba, pero tiene el ceño fruncido, los ojos entrecerrados y la mano cubriendo la boca o recargada en la barbilla; entonces esa persona está evaluando lo que dices, no te cree del todo; está pasando lo que escucha, por el filtro de su propio juicio.
  4. ¿Haz notado cuando alguien soba sus piernas o brazos como si estuviera sacudiendo migajas de los mismos? Si no hay nada que limpiar realmente, se trata de un gesto APACIGUADOR. Conocemos así a los llamados del sistema nervioso para ser apaciguado o tranquilizado por el cuerpo, precisamente porque quien lo hace, se encuentra en estrés o tensión extrema. Evita este ademán para no dar una idea equivocada.
  5. No escondas las manos. Guardarlas en los bolsillos puede proyectar inseguridad o deshonestidad (aunque quizás sólo lo hagas por comodidad o frío). Entrelazarlas en la espalda podría significar que no estás dispuesto a involucrarte, a meter las manos en lo que estás escuchando o que no te interesa. Sentarte sobre tus manos puede interpretarse como una contrarrespuesta para frenar el movimiento nervioso e involuntario de tus extremidades cuando estás nervioso. Simplemente déjalas a la vista, abiertas, relajadas.

Pamela Jean 

Pamela Jean Zetina