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7 cosas que debes de saber sobre la educación a golpes

La crianza, educación y formación de los hijos, no es una tarea sencilla. Los padres no nacieron sabiendo como implementar reglas, ni como educar; sin embargo, muchos de ellos consideran que una educación a golpes puede facilitar el camino y ayudar a que sus hijos entiendan mejor las cosas. El debate desde siempre ha existido ¿Pegarle o no pegarle a tus hijos? Aquí algunas ideas que debes saber.

SABIDURÍA QUE AYUDA: De acuerdo con la guía de la Asociación Americana de Pediatría, un pequeño de menos de 18 meses de edad no comprende la conexión entre una cachetada y el mal comportamiento. Cualquier tipo de agresión a niños deja secuelas en el plano psicológico, lo que genera que con el tiempo estas se manifiesten con reacciones violentas y agresivas, o bien con otras consecuencias negativas, como pueden ser recurrir a mentiras para evadir castigos, baja autoestima, problemas para relacionarse, incapacidad para defenderse, etc.

Cuando les pegas a tus hijos no los disciplinas como crees, en realidad sólo les enseñas a tener miedo a una agresión, pero es muy difícil que reconozcas que lo que hizo está mal. La situación se agrava cuando los padres golpean a sus hijos sin explicarles el motivo (sobre todo en niños pequeños).

Existen muchas razones para no pegarle a un hijo, no hay razones que justifiquen pegarle a un niño. Los pequeños podrían aprender diferentes conceptos de una manera equivocada. Aquí algunas ideas para no pegarle a tus hijos.

7 cosas que debes de saber sobre la educación a golpes

1.- Se vuelven golpeadores. Cuando un pequeño es golpeado aprende a agredir, así de sencillo. Más que disciplina, ellos aprenden violencia. Los niños necesitan atención, que se les expliquen las cosas. Crecen pensando que la violencia resuelve algunos de sus problemas.

2.- Mala educación. Experimentar dolor no enseña a los niños a desarrollar una conciencia.

3.- Generan poca capacidad para resolver conflictos. Un niño al que se le pega y no se le enseña tiene menos herramientas para resolver conflictos en el futuro.

4.- Se pierde la relación entre padres e hijos. Un vínculo de amor y respeto refuerza los vínculos de padres e hijos, cuando un niño es golpeado se afecta ese vínculo, el buen comportamiento del niños podría estar basado en el temor.

5.- Se pone en peligro la integridad del niño. Los golpes nunca son buenos, la fuerza de un adulto tiene proporciones distintas a las de un niño, por esa razón su castigo podría traer serias consecuencias físicas. Por ejemplo, las nalgadas: esos golpes envían ondas de choque a lo largo de toda la columna vertebral, los dolores en la espalda baja en los adultos podrían tener sus orígenes en las nalgadas que recibieron de niños.

6.- Ira contenida. Un niño maltratado puede contener ira por mucho tiempo, y hacerla explotar cuando crezca.

7.- Baja autoestima. Los golpes generan una baja autoestima en los pequeños, crecen pensando que no deben ser amados por su familia.

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