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7 frases de mamá que no entendiste hasta tener hijos

mamareganandoSeguro durante la infancia, ponías los ojos en blanco cuando tu mamá te impedía salir sin antes ponerte un suéter.

¿Recuerdas tu cara de susto en el momento en el que amenazaba con “darte una para que llores por algo”?

Lo cierto es que, en aquel entonces, todo cuanto ella decía te sonaba a frases sin sentido que juraste nunca utilizar con tus hijos. Aunque la realidad seguramente es otra.

A estas alturas de tu vida, es más que probable que has recurrido a más de una de estas frases, que hoy tienen un nuevo significado para ti:

  1. Me avisas cuando llegues. Mientras eras niño y adolescente creías que tu mamá te quería controlar. ¡Seguro que hasta quería que le dijeras cuando fueras al baño! Ahora, cuando tus hijos salen, experimentas esa angustia de no saber si llegarán bien y si las personas con las que están no les harán daño, entre muchas otras posibilidades.
  2. ¿Crees que la ropa se lava sola? La idea de que los pantalones y playeras aparezcan limpios en tu ropero sin que tengas que lavarlos tú misma es maravilloso. Lo malo es que la magia desaparece con los años. Llegada a cierta edad descubres que no sólo debes lavarlos, sino hasta plancharlos. Ahora, imagina cómo se sentía tu mamá, cuando al volver de la escuela traías el uniforme lleno de lodo.
  3. Aquí no es restaurante. Si a ti no te gustaba la sopa de verduras, ¿por qué tenías que comértela? Seguro hubieras preferido una pizza o una hamburguesa, pero tu mamá debía asegurarse de que estuvieras bien alimentada y nutrida. Hoy sabes que es imposible que prepares un platillo para cada integrante de la familia, según sus gustos y que además sea adecuado nutricionalmente. También estarás familiarizada con la cara de asco de tus hijos mientras preguntan ¿no hay otra cosa?
  4. ¡Yo no sé! ¡Habla con tu padre! ¿Cuántas veces tu papá tuvo que resolver las discusiones que tenías con tu madre por negarte un permiso? Seguro ya estarás al tanto de que no es posible decir que sí a todo y tampoco es fácil ser el villano de la película.
  5. ¿Crees que el dinero crece en árboles? Mientras crecías debiste de querer un montón de cosas: juguetes, ropa, zapatos, celulares. Apenas te acababan de comprar una muñeca y ya querías otra. Para ti el dinero no era un problema. No tenías que trabar para ganarlo y mucho menor administrarlo para que durará, pero… ¿qué tal ahora cuando tus hijos quieren todo?
  6. ¡Claro, aquí está tu criada! Si eres una mamá que además trabaja, seguro te encantará pasar largas jornadas en la oficina, para volver a casa y descubrir que cada habitación parece zona de guerra. En tu infancia detestabas que te pidieran que levantaras todo lo que dejaste tirado. Ahora entiendes lo molesto que resulta tener que recoger todo cuanto tus hijos dejan aventado por la casa.
  7. ¿Crees que yo nací ayer? Los hijos suelen olvidar que los padres alguna vez fueron jóvenes. Sus pretextos suelen ser los mismos que usan hoy en día para justificar una mala calificación o conseguir un permiso. Por eso es que los padres siempre van un paso adelante.

¿Cuál es la frase qué más recuerdas de tu mamá?