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7 ideas para bañar adecuadamente a tu perro

bañar perroYa sea que le guste o que huya apenas ve el agua, tu perro necesita bañarse frecuentemente. Al igual que los humanos, los angelitos peludos requieren higiene para mantenerse sanos.

La frecuencia con que lo bañes dependerá del tiempo que pase fuera de casa y del tipo de pelaje. Los perros con pelo largo llegan a necesitar hasta un baño a la semana o cada 15 días. Sin embargo, debes tener cuidado de no bañarlo en exceso, pues puedes disminuir la grasa natural de su piel.

Si prefieres bañar a tu perro tú misma, en vez de llevarlo a una estética canina, hay algunas cosas que debes considerar:

  1. Cepillado. Antes de bañar a tu mejor amigo, es importante que lo cepilles. Esto te permitirá retirar todo el pelo que tenga suelto y evitará que se le enrede. Recuerda que, si cepillas adecuadamente a tu perro, le ahorrarás algunos baños, pues siempre lucirá limpio.
  2. Champú. Debes conseguir un champú especial para perros. Jamás uses productos para humanos, ya que no tenemos el mismo pH, y podrías ocasionarle alguna alergia o irritación en la piel. A la hora de tallar, hazlo en círculos.
  3. Agua. Dado que la piel de los perros es muy sensible, debes asegurarte que el agua que uses esté tibia. Si utilizas una manguera o una regadera de teléfono, comprueba que la presión del agua no sea muy fuerte, para no asustar a tu mascota.
  4. Enjuagar. Probablemente, tendrás que enjuagar varias veces a tu perro para eliminar todos los restos de jabón. Si queda algún residuo, podría producir irritación, picores u otros problemas en su piel.
  5. Secado. Debes quitar la mayor parte de la humedad con la toalla. Te sugerimos que no lo frotes, porque le enredarás todo el pelo. Lo mejor es estrujarlo poco a poco. Posteriormente, deberás secarlo a consciencia, desde la raíz y hasta llegar a las puntas.  Si quieres eliminar toda la humedad, puedes utilizar tu secadora de cabello, mientras los cepillas. Evita usar velocidades y temperaturas altas.
  6. Detalles. Debes limpiar a conciencia sus orejas y ojos, además de asegurarte de que sus almohadillas queden completamente secas.
  7. Premios. Si tu perro odia el agua y el jabón, asegúrate de tener sus premios favoritos a la mano cuando decidas bañarlo. Si se queda quieto y tranquilo dale uno por su buena conducta. Así aprenderá que bañarse es una buena experiencia.

Lo más importante es que hagas que el baño sea un momento relajado y agradable, por lo que nunca debes gritarle, y mucho menos pegarle.

Verónica Uriega