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¡Anímate y prueba algunos juguetes sexuales!

introducir_juguetes_sexualesSiempre que hablamos de reavivar la llama de la pasión o darle variedad a tu vida sexual destacamos la importancia de probar cosas nuevas: posiciones, lugares y juguetes sexuales. Pero… ¿alguna vez te has preguntado qué tan sencillo es añadir estos elementos a la dinámica que tienes con tu pareja en la intimidad?

Por supuesto, está el detalle de saber usar los juguetes de forma adecuada, pero el tema que nos ocupa es más complejo. Tal vez te parezca machista o ridículo, pero a un gran número de hombres les molesta, inhibe y hasta ofende el que sus parejas quieran usar vibradores, anillos, esposas, látigos, bolas chinas o tapones anales, por mencionar sólo algunos productos.

¿Por qué? Créenos que no es porque crean que usar juguetes sexuales es pecado, sino porque ven en estos productos una prueba clara de que son incapaces de satisfacer a sus compañeras. Lo cual es reprobable para todos aquellos que hemos crecido en una sociedad que asocia la virilidad con la hombría.

Palabras más, palabras menos: si no eres capaz de satisfacer sexualmente a tu pareja, eres menos hombre. Y aunque esta afirmación es una exageración, no podemos ignorar el hecho de que las mujeres constantemente se quejan de que su novio, esposo, o el tipo en turno, no saben cómo tocarlas para que sientan placer.

Así que, ¿qué haces? Tú quieres probar algunos juguetes para darle sabor a tu vida sexual, pero tu pareja no quiere. ¿Te olvidas de la idea? ¡No!

De acuerdo con varios sexólogos, el uso de vibradores, tapones, anillos, pinzas y demás juguetes sexuales puede acelerar el proceso de llegar al orgasmo. En vez de necesitar 20 minutos de estimulación, podrías disfrutar de un placer indescriptible en poco tiempo.

Es muy importante que, tanto tú como tu pareja, entiendan que estos productos no usurpan el rol del hombre en el acto sexual. Por el contrario, podrían ayudarle a ubicar diferentes zonas erógenas en su mujer durante los juegos previos.

Además, éste es sólo un uso que puede dárseles a estos artículos. Los vibradores, anillos y demás también pueden usarse para estimular al hombre sin que ello tenga relación con sus preferencias sexuales,

Un dildo puede servir tanto para estimular el clítoris o la vagina, que para hacer lo propio con los testículos y el ano. Recuerda que el Punto G masculino, se encuentra en esta zona, por lo que bien podrías hacer que tu pareja estalle de placer.

Eso sí, recuerda que para emplear estos productos debe haber mucha comunicación y confianza con tu pareja. En ningún momento debe obligarse al otro a participar en prácticas sexuales que le molestan.

¿Te animas a probar?

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