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Aprende a friendzonear con estilo

friendzonear¡No hay nada más bello que la sobrepoblada friendzone! Todos, absolutamente todos, hemos sido residentes temporales y hemos ayudado a que crezca el número de habitantes. Digamos que al crecer se convierte en un destino obligado.

¿Cuántas veces has escuchado “eres la hermana que nunca tuve” o “eres una gran amiga, siempre puedo contar contigo? Ya cuando de plano te dijeron “te quiero mucho, pero sólo como amiga” era porque de plano el sujeto en cuestión quería dejarte claro que no le interesabas ni tantito.

Ya que has estado del otro lado de la situación, sabrás que ir a para a la friendzone no es nada agradable, por lo que ahora que es tu turno de friendzonear valdría la pena aprender nuevas técnicas. El resultado siempre será el mismo, pero ¿quién dijo que los pretendientes no pueden disfrutar el trayecto a su nuevo hogar?

Claro que ser directa es una forma efectiva de mandarlo a friendzone, pero corres el riesgo de perder a tu amigo. Si quieres que él permanezca en tu vida, y su relación no cambie, tendrás que ser más creativa con tus maniobras evasivas.

Para friendzonear con estilo, te sugerimos que:

  • No toques el tema. Básicamente tienes que fingir que no te has dado cuenta de sus intenciones. Evita a toda costa hablar de su vida sentimental. No le preguntes si alguien le gusta, si ha pensado salir con alguien o cuál es su tipo de mujer ideal. En caso de que se tire al drama y hable de su mala suerte en el amor, ¡por ningún motivo le digas que es un hombre maravilloso y ya encontrará a quien sepa valorarlo! En vez de ello, puedes ofrecerte a presentarle a unas amigas. De preferencia, dale nombres y descripciones detalladas de cada una de ellas.
  • ¡Tampoco dejes que él hable del asunto! Si has comenzado a detectar cambios en su forma de hablarte o tratarte, ¡cuidado, se ha armado de valor y no tarda en decirte lo que siente por ti! Para que ese día no llegue y tengas que romperle el corazón de frente, tendrás que poner un poco de distancia. Si comienza a llamar o enviar mensajes más seguido de lo normal, deberás ignorar varios. Contestar después de horas y mostrarte ligeramente fría. Eso sí, no puedes ser grosera. Se trata de desanimarlo, no de herirlo y acabar con la amistad.
  • Si no puedes evitarlo. Si no lograste desanimarlo y se decide a confesarte sus sentimientos, debes escucharlo como siempre. Deja que se desahogue y cuando llegue tu turno de hablar deberás destacar algunos puntos importantes de su amistad, como: “me encanta que puedo hablar contigo de lo que sea”, “siempre me das los mejores consejos”, “adoro nuestro plan de los viernes”, etcétera. Mientras enlistas, él se dará cuenta de que sólo lo ves como amigo, así que cuando menciones el odiado “pero no” no se sorprenderá.
  • Relájate. Recuerda todas tus experiencias. Seguramente en ninguna escuchaste algo que te hiciera sentir bien. Después de todo te estaban rechazando, así que no te agobies y deja de pensar en lo que pudiste haber hecho diferente. Tarde o temprano se dará cuenta que sólo pueden ser amigos.

La clave para friendzonear con éxito es no darle falsas esperanzas y ser congruente con tus sentimientos.