Así miden las cabañuelas en México

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¿Han escuchado hablar de las cabañuelas? Se trata de toda una tradición que tienen en muchos pueblos de México, consiste en pronosticar el clima de los meses del año con los primeros días de enero.

Así tenemos que las cabañuelas son el conjunto de las variaciones de tiempo que tienen lugar los primeros días de enero, que sirven para pronosticar el tiempo del año.

Probablemente las personas o los agricultores se basaban en ese conocimiento ancestral para prever cómo los iba a favorecer el clima respecto a sus cosechas en el año.

Para algunas personas las cabañuelas son los primeros 12 días de enero, cada día corresponde a un mes. Por ejemplo, el clima del 4 de enero nos revelará un poco de cómo será el comportamiento del clima en el mes de abril.

Otra manera de medir las cabañuelas

Al parecer el tema es aún más complejo para los más experimentados. Pues hay quienes miden las cabañuelas con todos los días de enero. Del 1 al 12 de enero y el comportamiento de su clima revela cómo serán los 12 meses del año. Del 13 al 24 de enero y su comportamiento climático también da vislumbres del clima en los 12 meses.

Continuando con este sistema de medición le siguen los días del 25 al 30, son seis días, así que cada día se divide a la mitad, y las mañanas es un mes y la tarde y noche es el siguiente mes. El 25 por la mañana es enero y ese mismo día por la tarde es febrero.

Al final nos queda el día 31 con sus 24 horas, las cuales se van a repartir para pronosticar los meses de todo el año. Dos horas para cada mes.

Con todo esto concluimos que si queremos saber cómo será el clima en agosto tendremos que prestar atención

Así tenemos que para saber cómo será el clima de agosto hay que poner atención a los días 8 y 20, al 28 de enero por la tarde y noche y a las 14:00 a las 15:59 horas del día 31 de enero.

Se trata de un sistema de medición que requiere mucha paciencia, pero algunos meteorólogos han encontrado que los pronósticos de la tradición muchas veces concuerda con el clima. Aunque hay que aceptarlo, hay veces que las predicciones fallan.