¡Comparte en tus redes!

¡Atención! Así debes cuidar a tu bebé en la alberca

bebe_albercaComo madre, una de tus mayores ilusiones es enseñarle a tu bebé todo lo que sabes: desde caminar, hasta andar en bicicleta, ir al baño y, por supuesto, nadar. Esta última actividad es indispensable, sobre todo si las vacaciones están tan cerca.

Antes que nada, debes saber que la primera vez que tu bebé entra en la alberca es una experiencia que nunca olvidarás, pues lo verás pasar del miedo, a la sorpresa y a la felicidad absoluta, en tan sólo unos segundos.

Eso sí, para que tanto el pequeño como tú disfruten la experiencia al máximo, es necesario que tomes algunas precauciones y así evitar que el bebé tenga un accidente:

  • Agua. Recuerda que la piel de tu bebé es muy sensible, por lo que la temperatura del agua de la alberca debe estar entre los 28° y 30° Centígrados, de otra manera podría sufrir una quemadura, o hipotermia si el líquido está muy frío.
  • Cloro. Antes de meterlo a la alberca, asegúrate que el agua no huela demasiado a cloro. Diversos estudios han demostrado que cuando el agua de las albercas tiene una alta concentración de este químico puede provocar que los pequeños desarrollen asma u otros problemas respiratorios.
  • Flotadores. Para que tu bebé tenga mayor libertad de movimiento, deberás colocarle flotadores. Toma en cuenta que se recomienda usar estos artículos después de los siete meses de edad, y siempre bajo la supervisión de un adulto.
  • Tiempo. Los pediatras recomiendan que los bebés de menos de un año de edad no permanezcan más de 20 minutos en la alberca. Si lo deseas, puedes esperar una hora y volverlo a meter.
  • Enjuagar. Al sacar al bebé de la alberca, debes enjuagarlo con agua dulce en alguna regadera cercana. Esto evitará que se le irrite la piel con el cloro.
  • Cúbrelo. Para evitar que tu pequeño sufra hipotermia, debes abrigarlo perfectamente cuando lo hayas sacado de la alberca.
  • Vigilancia. No debes perder de vista a tu bebé mientras esté en la alberca. No importa si trae flotadores o nada bien. Basta con que te distraigas un segundo para que ocurra una desgracia.
  • Bloqueador. Si la alberca se encuentra al aire libre, deberás proteger la piel de tu bebé con un protector solar de amplio espectro y resistente al agua. Asegúrate de conseguir un producto diseñado especialmente para la piel de los pequeños.

Si tomas en cuenta estas medidas de seguridad, estamos seguros que nadar se convertirá en una de las actividades favoritas de tu bebé.

 

Si quieres saber cómo proteger la piel de tu bebé del sol, haz click aquí.