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Adriana Sandoval

Comida sana en la oficina

 

Cada vez veo más pacientes que no tienen tiempo de salir a comer y tienen que llevar comida a la oficina o pedirla a algún restaurante. Cuando te imaginas cargar envases, calentar comida y usar tu escritorio como comedor, parece imposible alimentarte de manera balanceada y rica pero si es posible. Te voy a dar algunas sugerencias:

 

1.- Planea la preparación de alimentos: Puede ser que cocines la noche anterior pero lo más cómodo es dedicar una tarde del fin de semana a comprar y preparar alimentos, de preferencia caldosos que puedes congelar en bolsas especiales. El día que te los lleves, estarán frescos y bien conservados, para la hora de la comida seguirán fríos pero con 5 min en un horno de microondas será suficiente.

2.- Lleva una lonchera térmica que tenga suficiente espacio y envases especiales para guardar alimentos líquidos y que sean resistentes al calor.

3.- Haz un espacio agradable. Si puedes dejar cosas en tu oficina, lleva un juego de cubiertos de metal, un mantel individual, plato y vaso. Trata de no usar cosas desechables, contaminan. Coloca tu mantel en un lugar de tu escritorio donde no veas la pantalla de la computadora, si hay una zona común, mejor come ahí. Puedes poner música relajarte y dedica toda tu atención a comer, al final, cruza tus brazos sobre el escritorio y recarga la frente sobre ellos, cierra los ojos y descansa unos minutos.

4.- Simplifica. Trata de llevar un solo plato, por ejemplo, caldo tlalpeño, ensalada con queso, frijoles caldosos con nopales y queso o pollo, sopa de pasta con pollo picado, quinoa con arroz y vegetales, codito con pavo, ensalada de pollo, etc. Evita alimentos que tengan olor fuerte como el atún o huevo. También puedes llevar picadillo o tinga y comerlos con tostadas que no tienes que calentar. Cocina todas estas opciones con mucha verdura y proteína para que te sientas satisfecho.

5.- Si pides comida, trata de buscar algún lugar de comida corrida o sushi, evita lo más posible los sándwiches, hamburguesas, pizza y tacos. Pide la comida con tiempo para que alcances a comer tranquilamente.

6.- Leva colaciones sanas que no se refrigeren para que comas cosas nutritivas cuando tengas hambre, por ejemplo, fruta seca, cacahuates, barras de cereal con fibra, amaranto, etc.

7.- Si es posible, camina 5 o 10 minutos cuando termines de comer. Si sales del edificio, mejor; el aire y el sol te harán sentir descansado.

 

Planea y prepara todo con anticipación, siempre hay forma de comer bien. Si tienes dudas o quieres alguna receta o sugerencia extra, escríbeme y con gusto te ayudo.

 

Adriana Sandoval