Piérdele el miedo a tu jefe

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No todos los jefes son iguales, hay personas cercanas a sus empleados y hay quienes mantienen una actitud amenazadora para los trabajadores. Los hay comprensivos, prepotentes, enojones, amigables, eficientes e ineficientes.

Aunque haya variedad en las personalidades que ejercen cierta jerarquía, la comunicación será eficaz si se realiza de manera inteligente. Los expertos aseguran que cada intercambio con tu jefe es una oportunidad para resaltar tu desempeño y avanzar en tu trabajo. Por lo tanto debes poner toda tu astucia en acción al comunicarte con tus superiores.

No se trata de mentir o fingir algo que no eres. Además de tener una buena comunicación debes cuidar que tu trabajo hable bien de ti. Dicho de otra manera, aprende a ser congruente. Te damos algunos consejos para tener una comunicación eficaz con tu jefe.

  1. Siempre ten algo qué decir, usa tu tiempo inteligentemente porque, aunque no nos parezca, el tiempo del jefe es más valioso que el tuyo, por ello debes decir lo verdaderamente importante. Después, si tu jefe lo decide, ya habrá tiempo para hablar de otras cosas menos relevantes. El mismo principio aplica al mandar un correo electrónico o documentos: habla de las cosas concernientes al trabajo. Evita los detalles y guárdatelos para cuando hables con él o ella en persona.
  2. Escucha más de lo que hablas. Muchas veces los jefes se sienten más importantes viéndote escuchando, absorbiendo conocimientos y aprendiendo de ellos. Además, muchos relacionan a una persona callada con la eficiencia, pues se cree que están más concentrados en el trabajo. No interrumpas cuando alguien está hablando.
  3. No temas compartir malas noticias con el jefe. Los empleados buscan a toda costa evitar preocupar a sus superiores. Pero esconder malos resultados es igual que mentir. Que nada te detenga para decir que el proyecto se atrasó, pero dile qué cosas estas haciendo para recuperarte. Con el tiempo serás alguien confiable y se te respetará por tu compromiso con la empresa.
  4. Presta atención al lenguaje no verbal y canaliza tus emociones. Fíjate cuáles son los sentimientos de tu jefe y trata de lidiar con la situación siempre de manera educada. Si estás en desacuerdo o molesto por alguna situación no olvides que estás en frete de tu jefe y no con uno de tus amigos, dicho de otra manera, no pierdas la cabeza.
  5. Cuando desees informar sobre un problema de la empresa solicita una reunión, para que sea más formal; ya en la junta lleva tus tópicos apuntados en una lista para que nada quede de fuera, no seas hostil y asume tus responsabilidades. En las reuniones exprésate de tus compañeros con respeto y trata de ser menos emocional.
  6. No hagas suposiciones de cosas de las que no estás seguro, tampoco asumas las cosas que tu jefe está pensando. Si tienes dudas es mejor preguntar.
  7. Habla con tu jefe. Si crees que algo está pasando pregúntale directamente qué espera de ti. De acuerdo con UnComo, muchos cometen el error de aceptar más responsabilidades para quedar bien. Pero la carga de trabajo sólo te hará menos eficiente. El jefe es tu guía, tu aliado, alguien que te ayudará a desempeñar bien tu trabajo, enfócate en eso y no en mirarlo como tu enemigo.