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Pamela Jean

¿Cómo digo lo que me molesta sin herir?

 

¿Apoco no sería maravilloso arrancar este 2016 con una fórmula mágica que nos blindara de los resentimientos? Ya sabes, esos que se generan cuando alguien hace algo que no te gusta o te molesta (pero no te atreves a decírselo porque no quieres desatar una pelea) o incluso aquellos que crecen en tu corazón cuando alguien te dice algo que le molesta de ti pero no lo hace con tacto, prudencia o delicadeza por lo que acaba lastimándote. ¡Pasa MUY seguido! Y cuántas heridas provocamos y nos provocan, cuántas relaciones personales y laborales se debilitan por causa de una comunicación poco asertiva. PONGAMOS FIN A ESTO.

 

Tengo una propuesta indecorosa para ti: yo te comparto la fórmula mágica para decir lo que te molesta de una forma asertiva y constructiva, y tú te encargas de postear este artículo en el muro de Facebook de todo mundo, se los mandas por Whatsapp de manera compulsiva a tus compadres y colegas, lo Twitteas hasta que te duela el dedo, lo envías por código morse a tus amigos del otro lado del mundo, lo imprimes y se lo regalas a esos parientes sin computadora ni Smartphone

Sí, porque si sólo tú lo lees, pues te volverás un avión con la asertividad, pero ¿y tu corazoncito? ¿Ese quien lo cuida? No no no… Hay que educar a tus más cercanos para que la próxima vez que te señalen un error o defecto, no acabes con heridas de guerra.

 

ADVERTENCIA:

Advierto que es una fórmula TAN sencilla, que podría invadirte un profundo sentimiento de frustración por no haberla empleado antes (nunca es tarde), incluso podrías sentir cierta incredulidad o escepticismo porque esperabas el hilo negro (sí lo es, pero no me creas, hazlo y compruébalo. La magia radica en la manera en que vas dirigiendo la atención y las emociones de tu interlocutor).

 

¿CÓMO DIGO LO QUE ME MOLESTA DE FORMA ASERTIVA?

 

Describe los hechos concretos. Aquello que es irrefutable. Lo que percibes a través de tus sentidos (Puedes utilizar términos como: veo que… escucho que…)

SIN JUICIOS. SIN ETIQUETAR. Sé específico y ganarás credibilidad.

 

Lo que no:

“Estoy harta de que siempre llegues tarde y me hagas esperar. Eres un impuntual.”

Lo que sí:

“Veo que las últimas dos citas que hemos tenido, llegaste entre 30 y 40 minutos tarde…”

 

 

Plantea tu interpretación. ¿Por qué supones que lo hizo? Formúlalo en pasado.

Después de decirlo, guarda silencio y observa su reacción. Es posible que te interrumpa exponiéndote una razón distinta, déjalo hacerlo y escucha. Después continúa con los siguientes pasos.

Puedes emplear términos como: supongo que… presiento que… asumo que…

 

Lo que sí:

“…supongo que lo hiciste así porque no calculaste bien el tráfico o quizá saliste tarde de la oficina…”

 

 

 

Explica de qué manera te afecta dicha conducta. No hables por otras personas a menos que estén presentes.

Puedes usar términos como: cuando haces eso siento que… cuando haces eso sucede que…

 

Lo que sí:

“…cuando haces eso, siento que no valoras mi tiempo; además, haces que me enoje y te reciba de malas…”

 

 

 

Pide de forma concreta y operativa lo que quieres. LO QUE SÍ QUIERES. Sé específico y claro, evita la ambigüedad. Puedes incluso preguntarle cómo es que a él/ella se le ocurre que podrían solucionar el problema, quizás si siente que fue su idea se comprometerá a demostrarte que fue una idea útil y efectiva. Puedes aprovechar también este espacio para exponer tu disposición y apoyo para que este ajuste sea posible. Lo valorará muchísimo.

 

Lo que sí:

“…por eso, te pido que si notas que te estás atrasando me avises para yo poder disponer de mi tiempo y no correr. Si sientes que necesitas verme más tarde para que te dé tiempo, no te preocupes, cuenta con mi apoyo para recorrer mis horarios…”

 

o

 

Lo que sí:

“…¿cómo se te ocurre que podrías calcular mejor tus tiempos? ¿qué crees que podríamos hacer para solucionar este tema de una forma sencilla y práctica? ¿qué puedo hacer yo para apoyarte y hacer que esto sea posible?...”

 

 

Agradece de antemano presuponiendo su disposición y buena voluntad. Expón las consecuencias (de preferencia positivas) del cambio de conducta especificando la manera en que ambos ganarán.

 

Lo que sí:

“…No sabes cómo agradezco tu apertura y disposición para afinar estos detalles que, estoy segura, fortalecerán nuestra relación. Además, así te recibiré contenta desde el primer momento y podremos aprovechar la noche para divertirnos mucho desde el principio.”

 

OJO: EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA EL PRODUCTO. Ahora que empieces a emplear esta fórmula de 5 pasos, te darás cuenta por qué.

 

¡Feliz 2016 chatos de oro! Recuerden que cada segundo, minuto, hora y día depende de nosotros. Los que debemos de cambiar para tener un año diferente, ¡pos somos nosotros mesmamente!

Pamela Jean Zetina