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Pamela Jean

¿Cómo doy un regalo extraordinario independientemente de mi presupuesto?

 

Típico… ya es diciembre y todavía no compras los chorrocientos regalos que necesitas para quedar bien en la oficina, con tu familia, con tu pareja, con tus clientes… ¡ah! y no olvidemos el correspondiente regalito para el intercambio (o los intercambios). Si te pasó como a mí, pensaste 50 veces en comprarlos desde octubre o noviembre para que no se te juntara la chamba en diciembre, pero dijiste: “bueno, la próxima semana”. Y ¡sopas! La próxima semana llegó y la siguiente también... Ni modo chato. Ahora nos tocará echar lámina entre la muchachada atiborrada en el centro comercial; hagámonos a la idea de que tendremos que buscar HORAS para lograr dar con ese mágico momento en que encuentras algo que a tu suegra le va a gustar, le va a quedar y te alcanza para comprarlo. Como dirían en mi pueblo: chale…

 

O quizás, sólo tal vez, prefieras leer las siguientes ideas que ayudan y que te permitirán encontrar un regalo extraordinario que verdaderamente haga valer tu inversión (sea cual sea tu presupuesto) y que logre su principal objetivo: acercarte más a la persona a quien se lo darás, hacer crecer el cariño y fortalecer la relación.

 

Aquí los tips para dar regalos extraordinarios, te los dejo al costo marchantito:

 

  • Recuerda que el lenguaje de los regalos debe ser EMOCIONAL. Así, es. Los regalos buscan GENERAR EMOCIONES. Así que pregúntate: ¿Cuál es la emoción que busco generar en el momento en que esta persona abra mi regalo? Quizá sea sorpresa o una gratitud profunda por haber resuelto a través de tu regalo una gran necesidad, podría ser ternura o probablemente quieras que esa persona se sienta importante para ti, tal vez quieres hacerla reír, generar nostalgia a través de un recuerdo… ¡O todas a la vez! Y ojo que cuando digo “gratitud” no me refiero a la políticamente correcta expresión de un “GRACIAS” sino al profundo sentimiento de gratitud que algo bien pensado te despierta.

 

  • Útil es bueno, pero no es lo más memorable. Lo que la mayoría de la gente aprecia más de un regalo es el SENTIRSE ÚNICO, IMPORTANTE y ESPECIAL para ti. Por ende, una canasta que compraste en esa tienda departamental y que ni siquiera está rellena con elementos que la persona en verdad desea, será útil pero en cuanto la abra, despegue tu tarjeta y guarde las cosas en su alacena, se le olvidará quién se las regaló. Por eso, mejor elige algo que le comunique a esa persona: “lo compré pensando en ti y solamente en ti” y no: “me dieron mejor precio por comprarlo en mayoreo”. Si quieres ser parte del montón, haz a esa persona sentir parte del montón; si quieres ser único para él/ella, hazlo sentir único para ti.

 

 

  • EL PRESUPUESTO que gastes en el detalle NO ES REALMENTE IMPORTANTE. Claro, todos valoramos algo de buena calidad, pero finalmente son cosas que echándole un poquito de ganas podemos acabar comprando nosotros mismos. Pero el valor sentimental que le atribuimos a las cosas, es lo verdaderamente importante, eso lo hace único e invaluable. Cuando alguien más te regala algo y se ve que lo pensó con cuidado porque casualmente mencionaste que lo necesitabas o porque observó esa necesidad en algún momento, ESTUVO ATENTO; porque lo vio y se acordó de ti ya que es “todo tu estilo” o quizá ni siquiera lo compró pues lo hizo él/ella mism@ invirtiendo su tiempo, cariño y creatividad; cuando eso ocurre, el regalo se vuelve verdaderamente especial. Cada vez que lo vea, se acordará de ti accesando de nuevo a esa emoción positiva que generaste con tu regalo. ¡Eso es lo que quieres!

 

  • SI DE PLANO NO TE DA TIEMPO de regalar en estas fiestas algo que tenga valor emocional, te propongo algo: ¡mejor sorprende a esa persona en enero, febrero o marzo!; es decir, tómate el tiempo y hazlo en algún momento del año que no lo espere y que no esté abrumado con tanto regalo. Será más significativo, más memorable y, por lo pronto, ya tendrás una emoción asegurada: la sorpresa.

 

 

Lo que NO debes hacer:

 

NO le preguntes a la otra persona: “¿qué necesitas?” ¡No acabes con la sorpresa! A menos que sea tu hij@ o espos@ y sepas que en verdad sin ti no pueden cubrir dicha necesidad, procura mejor poner atención a sus necesidades e identifícalo tú mismo. Si de plano no has logrado averiguarlo, recurre a algún familiar o amigo cercano que pueda ayudarte con el dato.

 

NO regales un sobre con dinero, evítalo lo más posible. Claro, siempre te lo agradecerán, pero nunca será un regalo significativo que recordará por siempre. La otra persona lo interpretará como un esfuerzo por cumplir con el compromiso de una forma fácil.

 

 

Finalmente…

 

Recuerda que un obsequio genera emociones positivas o negativas, y tenerlo presente es importante pues dicha persona asociará esa emoción contigo de forma automática. ¿Qué quieres que sientan por ti? ¡Entonces hazlos sentir así!

Pamela Jean Zetina