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¿Cómo es la personalidad de los terroristas?

edilberto_penaCon toda la indignación mundial que se ha desatado después de los atentados terroristas en Bélgica, han surgido todo un cúmulo de informaciones acerca de la vinculación con el atentado del año pasado en Francia y con los nexos de estos criminales con la organización del Estado Islámico (ISIS). Desde el ámbito de la psiquiatría hay muchos fenómenos que analizar en episodios desafortunados como este, pero en el que me quiero enfocar hoy es el tipo de personalidad que tienen este tipo de terroristas. No es nada raro escuchar en nuestros círculos conocidos: “¿Qué tendrán en la cabeza estas personas?”

Se trata de individuos que no cumplen con el clásico perfil de un criminal común, para nada cumplen con los criterios tradicionales de la personalidad sociopática (individuos sin culpa y que no reconocen la diferencia entre lo de ellos y de lo de los demás). La primera característica es un profundo y arraigado fanatismo religioso que le ofrece una recompensa en la vida eterna más apetecible que el sufrimiento de suicidarse al explotar la bomba. Son personas muy minuciosas, obsesivas, con una paciencia increíble para ajustarse a todos los puntos de la planeación y esperar el momento justo para que el atentado tenga altas probabilidades de éxito. Además cuentan con una dosis de narcisismo muy importante, ya que ellos tienen que considerar que son elementos fundamentales y necesarios para que se produzca un cambio a nivel mundial. Es común que se trate de familiares (en ocasiones hasta hermanos, como en los atentados de Bélgica y en los del maratón de Boston) ya que esos rasgos de carácter en ocasiones son heredados, sumado a que tienen la misma educación familiar dentro de un credo religioso fundamentalista e irreflexivo. Es por eso que al contrario que lo que podríamos pensar de primera impresión, estos individuos terroristas son personas aleccionadas, muy inteligentes y con las características para poner los requerimientos de su religión por encima de propias necesidades. Mención aparte merecen comentar acerca de los jóvenes nacidos en la civilización occidental que deciden cambiarse a la religión fundamentalista Islámica y viajar a Siria, Afganistán o Iraq para entrenarse en el terrorismo y cooperar en estos atentados. Estas personas generalmente tienen el historial de ser niños introvertidos, que sufrieron de algún tipo de acoso en la infancia y que se encuentran con una necesidad muy grande de trascendencia que piensan que no pueden lograr de una forma útil para la sociedad y deciden radicalizarse.

Edilberto Peña