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Cómo evitar ser un padre controlador

Cómo evitar ser un padre controlador

Cómo evitar ser un padre controlador

Toda educación necesita un poco de control, pero este no debe ser excesivo, es decir, se necesita saber nivelar el control y la permisividad, un niño de cinco años no requiere el mismo control de un adolescente de 15, cada hijo necesita ser disciplinado de acuerdo a la edad.

Podría ser que pienses que estás tratando de ser respetuoso y amoroso como padre (madre), pero posiblemente se trate de una conducta controladora que expresas con sutileza, aún si no lo haces intencionalmente. Los padres controladores repiten frases como "lo hago porque quiero que aprenda a hacerlo bien", o "lo hago por su bien".

Los padres controladores establecen rígidos mecanismos de regulación, pero teniendo como fundamento las preferencias paternales. De esta manera limitan la creatividad y el pensamiento de los niños, todo por no hacer las cosas que no coinciden con la expectativa de los adultos.

¿Cómo saber si eres un padre controlador? La arrogancia que acompaña a la edad adulta hace creer que uno sabe todo por el simple hecho de ser adulto y que los hijos no saben nada.

Déjalos aprender

¿Cómo evitar ser un padre controlador? A veces es conveniente que el niño aprenda por sí mismo a ponerse el zapato en el pie correspondiente, dejarlo colorear con los colores con que se sienta inspirado, dejarlo que escoja el color de ropa favorito (puede ser que una niña escoja el azul o un niño el color rosa), dejarlo escoger su equipo favorito de futbol, o bien, permitir que él (o ella) mismo vaya descubriendo cuál es su deporte favorito.

Nunca cuestiones a tus hijos por los deportes que a ellos les gusta, sus preferencias musicales, amigos, películas, comida y novio(a)s. Eso sí, oriéntalo, explícale y aconséjalo. Transmitir principios es algo completamente diferente a ser controlador.

Es cierto que es imposible darles completa libertad a los hijos, ellos crecen en un entorno y aprenden el mismo idioma que hablan los padres, tu hijo no es una persona completamente independiente, pero sí puedes permitir de vez en cuando que tu hijo tome sus propias decisiones.

Riesgos de ser un padre controlador

Una paternidad controladora da como resultado a hijos que se convierten en adultos autómatas, con falta de autonomía, diseñados para obedecer ciegamente, sin genialidad, sin creatividad, con poca inspiración y con frustración.

Cuando dejas de controlar a los hijos ellos se tienen la libertad para ser ellos mismos, permites que sean quienes realmente son o pueden llegar a ser. Si permites que tus hijos exploren su verdadera esencia descubrirás que posiblemente no tiene los mismos gustos que tú. Quizá a ti te guste el soccer y a él el americano, probablemente te sientas incómodo por no saber cómo apoyarlo, pues ni siquiera te sabes las reglas del americano, entonces te sentirás tentado a ser un padre controlador y a inculcarle (casi a la fuerza) el soccer, que es algo en donde te sientes más seguro, con más autoridad y donde no tienes miedo. ¡Evítalo!, permite que él disfrute del americano, y aprende un poco de este deporte para que lo puedas apoyar en sus sueños, no tengas miedo a ser insuficiente para apoyarlo.

Ser un padre controlador no significa que se es malo, pero sí que estás haciendo las cosas mal. Un padre controlador es sobreprotector con los hijos, bajo el argumento de que "los padres sabemos más", "yo tengo más experiencia", la constante intromisión y crítica disminuye la confianza en los hijos.

¿Cómo sé si soy un padre controlador?

Después de leer esto, seguramente te estés preguntando si eres o no eres un padre controlador, a continuación ponemos algunas características de los padres controladores.

  • Te niegas a escuchar la opinión de tus hijos, pero si llegas a aceptar que tu hijo exprese su punto de vista te negarás a aceptar que tenga razón.
  • No dejas que tu hijo tome sus propias decisiones, criticas lo que hace y estás en constante vigilancia de las cosas que hace.
  • Esperas que tu hijo haga las cosas a la perfección, eres autoritario y no te importa que haga las cosas bien, sino más bien a tu manera.