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¿Cómo hablo de disfunción eréctil con mi pareja?

La disfunción eréctil es uno de los problemas más comunes que se esconde entre las sabanas. La sociedad desde que nacemos nos coloca imágenes mentales en donde tú como mujercita debes ser delicada, atenta, servicial, mientras que el hombre debe de ser viril, varonil y satisfacer a la mujer en todos los aspectos.

disfunción eréctil

Empezando por ahí, la mente comienza a presionarse y al mismo tiempo se sugestiona con papeles que debe cubrir, porque si no está mal visto.

¿Qué es la disfunción eréctil?

Podemos definirla como la dificultad para mantener una erección durante una relación sexual.

Uno de cada 5 hombres no puede alcanzar una erección plena.

La disfunción eréctil no siempre está asociada algún padecimiento grave. En ocasiones, puede obedecer a factores psicológicos, físicos y hasta hábitos alimenticios. Identificarlos te ayudará a hacer los cambios necesarios para gozar de una vida sexual plena

Factores que desencadenan a la disfunción eréctil

Bebidas alcohólicas. Aunque suele decirse que el alcohol te ayuda a relajarte y estimular tu deseo sexual, la realidad es que es un depresor del sistema nervioso, afectando tu respuesta sexual. Si quieres una noche de sexo desenfrenado, lo peor que puedes hacer es beber en exceso.

Estrés. Pues sí, el temible mal del siglo XX también afecta la calidad de tus erecciones. El hecho de que estés pensando en todo el trabajo que tienes pendiente y en tus problemas familiares, mientras te presionas en darle a tu pareja la mejor noche de su vida sólo hará que tu pene se abrume y se niegue a cumplir. Es mejor relajarse y dejar que las cosas fluyan. Si notas que el problema es recurrente, no dudes en buscar la ayuda de un profesional.

Medicamentos. Como bien sabes, todos los fármacos ocasionan efectos secundarios. Aunque regularmente se limitan a dolores de cabeza o problemas gastrointestinales, los medicamentos para la presión arterial, depresión y dolor causan disfunción eréctil.

Autoestima. Aunque no lo creas, el hecho de que no te guste lo que ves en el espejo afectará tu desempeño en la cama. Si tú no te valoras, ¿por qué querría otra persona estar contigo?

Sobrepeso. Aquí tienes una buena razón para ponerte a dieta. Los hombres con sobrepeso producen menos testosterona, lo cual disminuye su deseo sexual y la potencia de sus erecciones. Por si fuera poco, el exceder tu peso saludable, corres el riesgo de padecer hipertensión. Sobra decir que, al tener problemas de circulación, la sangre no llegará tu pene y la ansiada erección jamás llegará.

Fumar. Entre los muchos problemas que causa el desagradable hábito de fumar destaca la disfunción eréctil. Lo mejor será olvidarse del cigarro, ¿no crees?

Desde luego, la disfunción eréctil también puede tener un origen clínico. Enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la arterioesclerosis y los problemas de vejiga y próstata pueden afectar tu vida sexual. Sin olvidar por supuesto, a los padecimientos mentales, como la depresión y la ansiedad.

¿Cómo hablo con mi pareja?

La manera más sensata de tratarlo es hablándolo de frente. Como pareja deben de afrontar el problema juntos, te recomendamos hacer lo siguiente:

·         No evadan el problema, ese no se va a ir. Lo mejor que pueden hacer es acudir con un urólogo y atender el problema desde la raíz. Logra la empatía

·         No hagas comentarios hirientes, ni bromas al respecto

·         Haz que recobra la confianza en sí mismo, deja que lleve el control de la relación, haz uso de tu imaginación y sorpréndelo con juguetes o disfraces sensuales

·         Hagan ejercicio juntos, esto le ayudará a sentirse más pleno

No hay problema que no se solucione con tratamiento médico pero sobre todo el apoyo de tu pareja.

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