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Cómo hacer un buen cierre

Adriana CarrilloPara muchos, incluyéndome, la Navidad y el festejo de Año Nuevo suelen ser fechas de regocijo, de alegría y grandes pretextos para pasarla bien. Mucha gente con antelación se prepara: compra ropa para estrenar, se arregla las uñas o el cabello, prepara cenas exquisitas e invita a sus seres queridos para pasarla bien, todos juntos.

Normalmente para mí también es así, pero esta vez me encontré a mí misma nostálgica, triste y no disfrutando de la época como lo suelo hacer, y es que esta vez serán fechas solitarias, donde a decir verdad, el año no fue el mejor.

Como solemos decir en nuestro centro, las emociones están ahí para algo, son útiles y necesarias. En lugar de pelearme con cómo me siento elegí mejor escucharme y notar que en muchos aspectos de mi vida necesito un cierre.

Hacer un cierre es en muchos casos, dejar ir algo, acomodarlo y darle otro significado y poder estar en paz. Puede ser que en tu vida necesites hacer un cierre de pareja, de un aspecto de ti mismo con el que te has estado peleando, de una relación laboral, etc. En mi caso tiene que ver con resignificar mis esfuerzos laborales y el autosabotaje.

Cerrar no es necesariamente fácil, implica ver lo que sí hubo, lo que no hubo de tu parte y actuar de manera responsable. Implica asumir que tuviste algo que ver con lo sucedido, devolver y retomar promesas. Algunas veces puede ser un proceso doloroso, porque implica ver cosas que quizás no nos gusten de nosotros o que hemos querido ignorar (como todas las cosas que haces para sabotearte, o las veces en las que fuiste negligente en tus relaciones).

Si tú, como yo, quieres hacer algo distinto en estos tiempos, te dejo unos tips para que puedas hacer tu propio cierre:

  • Reconoce qué tuviste tú que ver: ya sea un cierre de pareja, de una relación laboral, etc. casi siempre lo primero que hacemos es voltear a ver qué hizo el otro para que no funcionara. Nos enojamos y nos “sentimos” porque el otro hizo o no hizo y nos cuesta mucho trabajo ver nuestra parte. Si realmente quieres hacer algo distinto, hoy te toca ver qué hiciste o dejaste de hacer para que la relación haya sido como fue (incluso si hablamos de la relación contigo mismo).
  • Devuelve las promesas y toma las tuyas: es común cuando estamos en una relación amorosa por ejemplo, que nos digamos cosas como “siempre te voy a amar” o “quiero pasar el resto de mi vida contigo”… y luego termina. Un buen segundo paso es notar que esas promesas fueron reales en su momento, pero hoy ya no, y está bien.
  • Nota el aprendizaje: tienes la opción de tirar el aprendizaje a la basura o ver qué fue lo valioso de la situación y ver tu crecimiento.
  • Agradece: con todo y el dolor, agradece la experiencia que hoy te hace quien eres. Mientras más tomes el aprendizaje más puedes crecer y hacer algo distinto.

Deseo que para ti esta sea una época linda y disfrutable, y si no lo es, también recuerda que eso está bien.

Adriana Carrillo