Cómo superar la baja autoestima

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No. No existe persona que no haya tenido problemas de autoestima. En algún momento de la vida, a todos nos ha cruzado por la cabeza la idea de que no hacemos nada bien, que tenemos demasiados defectos, o simplemente que no hacemos nada bien.

Lógicamente, durante la adolescencia, las inseguridades tienden a acentuarse. Como estás tratando de averiguar quién eres, las críticas y comentarios de maestros, padres y amigos suelen pesar más.

Así, terminas comparándote con tu hermano, primo o algún compañero de la escuela. Y seamos honestos, no es una competencia justa. Mientras destacas todas las virtudes y logros de la otra persona, sólo eres capaz de ver tus defectos. Como es de esperarse, tu autoestima termina severamente dañada y acabas deprimido.

Cuando te encuentres así, deprimido y con la moral por el piso, debes hacer un ejercicio de introspección y te des cuenta de quién eres. Abre los ojos y reconoce todos tus talentos, virtudes y capacidades. ¡Créenos que vales más de lo que quieres admitir!

También es importante que te des cuenta cuánta gente hay alrededor tuyo que te quiere, que le gustan tus comentarios y que disfruta platicar contigo. ¡Todas esas personas te quieren y están contigo por lo que eres y vales!

Y recuerda que las cosas materiales que tienes, o lo que hayas logrado no determinan quién eres y mucho menos cuánto vales como persona.

Para tener una buena autoestima, te recomendamos que la consideres un músculo al que hay que ejercitar constantemente. Haz una lista de tus cualidades y recítalas en voz alta ante el espejo.

Pero sobre todas las cosas, evita aceptar las críticas de los demás. Debes reflexionar y pensar si sus opiniones están basadas en hechos reales.

Empiezas a ser tú y date cuenta que no eres responsable de que los demás sean felices. Conócete, aprende a reconocer tus puntos fuertes y tu autoestima mejorará.