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Creamos nuestro futuro a partir de nuestro pasado

Edgar Springall

Generalmente repetimos nuestros errores.
La mayoría de las veces lo que más detestamos de nuestra vida de manera mágica aparece frente a nosotros. Hay personas que cuando cambian de pareja sienten que la nueva es igual a la anterior, pero con un cuerpo diferente.

Cuándo lo que no nos gusta se repite varias veces, formamos patrones que nos frustran y sentimos que no los podemos trascender y mágicamente parece que entre más luchamos más aparecen y más fuerte regresan.

Normalmente a esto, es a lo que le llamaríamos problemas y es la principal causa de estrés de nuestras vidas.

Aunque todo lo que aparece en nuestra vida tiene una razón de ser y se dice que al aprender la lección de lo que me enseñan mis errores estos cambian, hay veces que no es tan sencillo eliminar estos patrones de nuestras vidas.

Además, no hay nada más frustrante, que nos diga una persona espiritual, que hay algo en tu realidad que es tu responsabilidad, cuando se sigue repitiendo, te duele y no lo puedes cambiar.

La realidad es que los errores los repetimos porque se convierten en instintos de supervivencia.

Cambiar un instinto de supervivencia no es cosa fácil si no lo entendemos, ya que a la mente le da mucho miedo el cambio y piensa que, si sobreviviste como estas todos estos años, incluyendo con los patrones que más detestas sería peligroso si te deshicieras de ellos.

Vamos a suponer que eres una persona que constantemente “la riega”. Cuando esto pasa seguido, tu subconsciente se identifica con tu reacción y piensas que así es tu identidad.

Como formamos nuestra identidad de niños, es como el subconsciente pensó que era la manera más óptima para que sobreviviéramos. Normalmente en una familia con padres arrogantes, exigentes, estrictos y demandantes; sería muy peligroso crear una identidad exitosa, ya que nos pondríamos a competir con ellos. Por lo que los hijos de padres agresivos, tienden a ser complacientes o sentirse fracasados.

Hay que recordar que el subconsciente controla el 90% de nuestras vidas por lo que, aunque pensemos conscientemente que no somos así, es importante medir nuestros resultados de cómo están nuestras vidas.

Lo que hace que se repitan los mismos errores en el futuro es el miedo a que se repitan o la vibración o sensación de que va a pasar lo mismo.

Como se siente un problema obstinado:

  1. El patrón normalmente se siente como un miedo a que las cosas no me vayan a salir bien o que vaya repetir. Es como si mi mente me recordara: “acuérdate que siempre la riegas en eso”. Este miedo normalmente lo sentimos como angustia o preocupación.
  2. Normalmente me pregunto: “¿Por qué esto siempre me sale mal?”

Este fenómeno es un acondicionamiento aprendido, ya que de niños no teníamos miedo al resultado de cómo nos salen las cosas. Solo cuando fui castigado o menospreciado por mi desempeño, es que me da miedo equivocarme, hacerlo mal o fracasar.

De las cosas más difíciles que aprendimos a hacer fue caminar cuando éramos bebés. La única razón por la cual caminamos es que vimos a los adultos caminar. Hay científicos que afirman que, si un adulto tuviera que aprender a caminar no lo lograría, ya que diría que es muy difícil y no va a poder.

La realidad es que en la vida no hay cosas fáciles, aunque, a nuestro ego no le parezca. El bebé logro caminar como resultado de practicar, fallar, levantarse e intentarlo nuevamente, esto se traduce en perseverancia y experiencia.

La mejor manera de cambiar algún problema obstinado es cambiando nuestro enfoque mental de la situación.

Al pensar que no lo vamos a lograr hay que pensar:

Esto se sigue repitiendo en mi vida porque me está enseñando algo. Me pregunto ¿Qué puedo aprender de esto?

Debe de haber algo que no veo en esta situación, que haría que cambie y si no he logrado hacerlo bien es porque me falta la experiencia para lograrlo, necesitaría practicar más o pedir ayuda.

Por ultimo:

Si alguien más pudo lograrlo yo también puedo, sólo necesito más experiencia.

Luz y amor.

Edgar Springall