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Georgette Rivera

Descubre la serenidad en ti

Hay muchas personas que me preguntan cómo pueden alcanzar la paz, y siempre les contesto que es a través de la serenidad, misma que se alcanza después de haber conocido muchos infiernos.
Al hablar de serenidad y experimentarla puedes entonces estar seguro que ya superaste la fase de idiotez, sin agraviar claro está, aquella en la que crees que la vida es rigurosamente  lo que piensas y dices y, por ello, experimentas una vida de rebotes en la que recapacitas y te cuestionas: ¡Ahhh!  ¿me tocó esta pareja? fue de rebote, podría haber sido otra.
Y así sucesivamente vas viviendo situaciones y cosas por el estilo que sabes que no son para ti, pero que de alguna forma te tocaron porque estabas distraído, y esa indiferencia de la psique te castiga por tus actos; por lo tanto tienes que recobrar ese deseo de estar atento, en presente, de no hacerlo, acciones y reacciones te llevarán a la abulia o la apatía. Si no planificas tu vida, será el rebote de tu vida pasada. como ejemplo puedo decirte que hay niños que nacen muertos aunque vivan 90 años.
La serenidad te muestra que la inteligencia brilla, que en cada problema tienes la oportunidad de encontrar una solución, y para ello necesitas haber conocido todas las emociones anteriores a la serenidad, éstas son muchas, pero seguro habrás pasado por ser nada, ser objeto, vivir escondiéndote, culpa, vergüenza, inutilidad, apatía, autodefensa, aflicción, compasión, terror, desesperación, etc., etc.
El primer paso para llegar a la serenidad es saber en qué tono emocional te encuentras y de esta manera subirlo. Por ejemplo si descubres que estás en el tono del dolor es porque sientes que hay un débito, esto te hace pensar que no fuiste capaz de controlar algo, hay quienes se duelen por no haber evitado un rasguño. Tienes que eliminar lo que sabes y volver a creer en aquello que sientes, de lo contrario vivirás una vida insípida y debes buscar algo para hacerla vibrar y que tenga sabor. Toda creación procede del espíritu y eso provoca serenidad, porque ahí eres y ahí está el gozo, al ser sereno eres lúcido y poderoso, ya lo sabes, a mayor felicidad mayor serenidad.

Georgette Rivera