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Edelmira Cardenas

¡Descubre las fases de un orgasmo!

La mayoría de las personas desean tener una vida plena cargada de sensualidad y libre de perjuicios, pero a veces es difícil desarrollar la capacidad de disfrutarla y explorarla debido a la pobre percepción que se tiene de sí mismo: baja autoestima sexual, miedo de amar su cuerpo, la autocrítica de valores y principios impuestos por la sociedad y algunas religiones. Todo lo anterior son los principales enemigos de la sexualidad y de las sensaciones eróticas, por lo tanto se crea en muchos individuos la interrogativa de: ¿Cómo identificar un orgasmo? ¿Cómo saber que lo experimentó? ¿Cómo entender el cuerpo para trabajar en él y dar respuestas placenteras ante cualquier estímulo?

 

Según los especialistas Masters y Johnson las fases del orgasmo son los siguientes:

 

FASE DE EXCITACIÓN:      

En esta etapa la excitación es tan fuerte que no te das cuenta que los labios vaginales se abren, los pequeños se engrosan dejando al descubierto la entrada de la vagina. La sangre se concentra en toda la parte pélvica, haciendo que el clítoris crezca, el pene también lo hace casi el doble de su tamaño.

 

Estás mucho más susceptible al placer; ahí está esa electricidad en el aire que rodea y se acrecienta un deseo explosivo que inunda la entrepierna. Solo tú eres responsable de despertar tu cuerpo sexual, y transformarlo en un instrumento erótico con potencia copulativa. En palabras más simples, en esta etapa ya está el lodo listo, sólo falta que se atasquen.

 

FASE DE LA MESETA:

En este punto sientes que no hay retorno, la respiración se hizo jadeante. Se sube la presión arterial, haciendo que los latidos del corazón se aceleren y tienes una sensación de que se sale del pecho. La piel cambia de color en algunos lugares porque reverbera en todo el cuerpo, llenando de sangre los senos (sientes que van a estallar), dilatando el útero, hinchando el primer tercio de la cavidad vaginal (de tal manera que se prepara para aprisionar el pene, para lograr resistir cada embate).

 

En este proceso las glándulas de bartholin hacen lo suyo, dejando escapar gota a gota hasta empapar toda la vagina. En el hombre aparece el líquido preeyaculatorio, la corona del grande crece y se hace de color violáceo, así mismo los testículos crecen y se elevan. En estos momentos es donde pocos se pueden echar para atrás porque están en los profundos recovecos del gozo (por decirlo así); andas (vulgarmente expresado): a lo que te truje chencha.

 

FASE DEL ORGASMO:

Se dice que el orgasmo es la máxima sensación subjetiva de placer. Esto quiere decir que cuando ocurre se detiene el tiempo, la sensación inicial es como si fuera un viaje al abismo, infinito, pasible, pero te despierta una serie de contracciones pélvicas que elevan el pulso, para disfrutar un vaivén de ricos y exquisitos espasmos que te quitan la respiración, al mismo tiempo que liberas toda la tensión sexual, de la garganta escapan gritos o gemidos de placer. En el hombre se presenta la eyaculación. En otras palabras: andabas con un calor en el desierto que te llevaba la que te traía, y te tomaste una soda refrescante, sabrosa y deliciosamente fría. ¡Imposible no soltar un suspiro que exprese descanso y satisfacción!

 

FASE DE RESOLUCION:

Como su palabra lo dice, todo vuelve a la normalidad en el cuerpo (se restablecen los latidos del corazón, respiración, presión arterial, reducción de labios vaginales, clítoris y pene). Poco a poco el tiempo y espacio va tomando su lugar, tomas consciencia de lo ocurrido, degustas el momento y la compañía. Justo aquí es cuando sientes la conexión con tu pareja, la satisfacción del sexo, y en algunos casos crece el amor entre ambos. Aquí ya deciden si se fuman un cigarrito; si se duermen abrazados; o se esperan a que las pilas se carguen para comenzar el círculo delicioso del placer.

 

Ahora que tienen conscientes las etapas del orgasmo puedes jugar y probar con la fase que más te guste. Hay quienes les encanta prolongar la meseta, es decir: justo en el momento en que van a culminar, se detienen de golpe y dejan que su cuerpo se relaje para volver a comenzar; hay a quienes les encanta prolongar mucho la etapa de la excitación, jugando y erotizando sin quitarse la ropa. El límite y las reglas las pones tú, y ahora sí: ¡A tener muchos orgasmos se ha dicho!

 

Edelmira Cárdenas