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Qué es y cómo detectar el trastorno de personalidad múltiple

Armando FrancoSeguramente en algún momento has vivido la experiencia de haber soñado un sueño tan real, que al despertar dudaste un poco entre si fue un sueño o fue una experiencia real y después decidiste que solo había sido un sueño. Pues existen personas que deciden creer que fue real y poco a poco con su imaginación continúan dando poder a la experiencia.

El poder de la mente para recordar lo que nunca ocurrió.

Las personas que nos hemos dedicado a estudiar los mecanismos de la memoria hemos descubierto la forma de implantar falsos recuerdos en las personas, ya sea modificando episodios personales, ya sea fabricando sucesos que nunca ocurrieron pero que se recuerdan como reales la memoria humana es muy fácil de engañar, sólo bastan algunas sugestiones para fabricar falsos recuerdos o experiencias.

Cuando a una historia se le añaden detalles relativos a la vista, tacto, gusto, olfato y oído, las posibilidades de que sea considerada real por la mente aumenta considerablemente.

Para comprender mejor esto es importante entender que a un nivel inconsciente, “El pensar es igual que el hacer”. Nuestra mente consciente no distingue entre “Imaginación y realidad”. Alguna vez quizá se te ha ocurrido el pensar en un platillo que te fascina y después has pasado un trago de saliva, o el pensar en chupar un limón e inmediatamente han reaccionado tus glándulas salivales. Sin embargo la mayoría de nosotros si poseemos la capacidad de distinguir lo que es real y lo que es imaginario. Por algunas razones existe una minoría de personas que han ido perdiendo esta capacidad.

Las personas que adoptan falsos recuerdos no son ingenuos ni enfermos, ya que el proceso forma parte de los mecanismos naturales de la memoria humana, que fabrica recuerdos a partir de la experiencia y, también, a partir de sensaciones vividas como reales.

Los detalles sensoriales son la materia prima de los recuerdos, por lo que si a una historia falsa se la impregna de sensaciones, el proceso de la memoria se perturba y la gente recuerda cosas que nunca existieron.

     Memoria traicionera

La información recuperada de la memoria luego de un largo período depende de pequeños indicios que permiten a la gente revisar diferentes partes del material requerido.

Sin embargo, la memoria puede ser traicionera, no sólo porque es muy fácil olvidar, sino porque la mente puede confundir escenas imaginadas con la realidad. Los recuerdos se modifican más fácilmente, por ejemplo, cuando el paso del tiempo permite que el recuerdo original se desvanezca.

La gente puede ser conducida a recordar el pasado de formas diferente a cómo ocurrió, e incluso que pueden ser inducidas para que también “recuerden” eventos completos que nunca sucedieron. Después de un proceso de interrogatorio policíaco mal conducido seria posible el que una persona inocente se crea culpable de un crimen terrible y hasta confiese su culpabilidad, a pesar de ser inocente.

Es más probable que se produzca la creación de falsos recuerdos cuando ciertos factores externos están presentes, ya sea que esto ocurra en un entorno experimental, en un entorno terapéutico, o en las actividades de la vida cotidiana.

Es importante destacar que los profesionales de la salud mental y otras personas deben ser conscientes de cuánto pueden influir en el recuerdo de episodios y de la gran necesidad de restringirse en situaciones en las cuales la imaginación se usa como una ayuda para recuperar recuerdos supuestamente perdidos. La mayoría de los casos de (TPM) se iniciaron cuando el terapeuta sembró la posibilidad en sus pacientes.

       Trastorno de Personalidad Múltiple (TRM)

Hablando específicamente del “TPM” (Trastorno de personalidad múltiple) lo que ocurre es que ellos a diferencia de nosotros no logran distinguir que el escuchar voces dentro de nuestra cabeza es normal, a esto le llamamos “dialogo interno”. Seguramente todos ustedes en algún momento se han involucrado en tremendas discusiones con ustedes mismos, aunque en todo momento tienen claro que son ustedes mismos desde su pensamiento defendiendo dos diferentes puntos de vista, probablemente has visto en películas o en caricaturas una escena en la que un angelito y un diablito le dan consejos al mismo tiempo a una persona. Sin embargo las personas con “TPM” han ido perdiendo la capacidad consciente de distinguir esto y creen que otros individuos les hablan dentro de su cabeza y con el paso del tiempo comienzan a adoptar la personalidad de estas voces.

Lo mas recomendado para su tratamiento y verdaderamente ayudarlos, sería el utilizar los métodos terapéuticos, ignorando totalmente al las supuestas diferentes personalidades.

Armando Franco