¡Comparte en tus redes!

¿Hasta dónde llegan tus límites sexuales?

Alessia Di Bari¿Alguna vez te has preguntado hasta dónde llegan tus límites? Algo común cuando hablamos de sexualidad es hablar de hasta dónde estamos dispuestos a llegar y por qué. Es decir, la mayoría de las veces, nos abstenemos de vivir cierta experiencia sexual porque nos da miedo.

Pero qué es eso que tanto nos asusta, sencillo: lo desconocido, la incertidumbre. Por ejemplo, puede que tengamos por ahí una fantasía que queremos llevar a cabo desde hace mucho tiempo, pero el sólo hecho de imaginarnos haciéndola nos pone a temblar y nos bloquea por completo; en general, nos da miedo que las cosas no vayan a resultar como nos gustaría o que –de hecho- resulten mucho mejor de lo que esperamos y nos guste mucho y luego queramos más y entonces, igual que en el primer miedo, no sepamos qué esperar ni cómo reaccionar.

Abrirnos a nuevas experiencias sexuales se vale, pero es importante que en ese proceso también aprendamos a cuidarnos… a no comernos un bocado más grande del que podemos masticar. Es decir, eventualmente nos podremos comer el pastel completo, pero un bocado digerible por vez.

Si de pronto estás con alguien y te propone una nueva experiencia, antes de enojarte y/o ofenderte, primero date un momentito para observar si te gusta o no. Te aseguro que en más de una ocasión, si te lo permites, vas a notar que –incluso- ya lo estás disfrutando. Por ejemplo, están en plena acción y de pronto te da una nalgada, antes de enojarte, ofenderte o gritarle, observa qué sentiste y si te gustó o no.

Empieza por observar tus límites sexuales y nota qué te pasa con ellos, si es un tema más de prejuicios hacia ti, si te da miedo perderte en tu propia fantasía, si sientes que toda vez que te dejes llevar por una experiencia no vas a poder parar o quizás te da miedo que alguien se entere y te juzgue. Primero, sólo observa qué te pasa, eso nos dará la pauta para poder ver qué necesitas y cuales son los baby steps que podrías ir haciendo, si lo que quieres es ir empujando día con día tus límites un pasito más allá.

Esta semana, permítete revisar dónde andan tus límites sexuales y cuales sientes que –a ratos- entorpecen o limitan tu sexualidad para poder vivirla como a ti te gustaría.

Alessia Di Bari