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Leonel Castellanos

El amor es un juego de billar

¿Qué? sí, bueno, debería serlo ¡en serio!

Es una frase muy trillada la de comparar algo con un juego de ajedrez. ¿Por qué ajedrez? Pues por que vas anticipando las jugadas del rival para adelantártele o tener una buena respuesta a su movimiento.

El billar (el pool para ser más específicos) no es así. En el billar o "pool", lo que tu haces es jugar siempre planeando tu siguiente movimiento, no el del rival.

Esto lo aprendí por que cuando iba en la prepa estuve más tiempo jugando billar que estudiando trigonometría, ¿quién diría que un día me serviría de algo?

 

Bueno y… ¿esto que tiene que ver con el amor Leopi? Ahí les voy, ¡duro y a la buchaca!

 

Muchas veces en el ligue, en los noviazgos, en los matrimonios y hasta con los amigos con derechos metemos la pata por no ser estratégicos. Por ejemplo, si eres hombre resulta ser que no le diste importancia a la fecha que conociste a tu chica, la fecha del primer beso, lo que ella traía puesto o cuando te contó cuales eran sus flores preferidas y ahora, tener esa información a la mano te hubiera ayudado a ganar puntos y así lograr algunos de tus objetivos.

Si eres mujer tal vez no prestaste atención a por qué cortó con la última novia, que para el es religión el futbol los Domingos, que odia que lo presionen, o que no le gustan las películas de Crepúsculo.

 

Esa es justo la estrategia y esta es mi propuesta indecorosa para ti:

Que tal si a partir de hoy le dedicas tiempo, esfuerzo y espacio en un cuaderno rayado tamaño profesional a apuntar cosas. Hacer literalmente un estudio de tu “víctima”. Sus gustos, lo que odia, por que cortó con la última pareja, sus pasiones, sus manías, su película preferida, su comida preferida, su libro favorito, su viaje ideal, sus horarios, sus problemas, etc

 

Con esta información (que se obtiene en pláticas, redes sociales, amigos en común, publicaciones, etc) puedes diseñar un patrón de comportamiento, una guía, un manual si así lo quieres ver, y entonces actuar acorde, facilitándote así la vida presente y futura ¡Voilá!

 

Así cuando mandes un mensaje sabrás si el o ella están ocupados.

Así cuando quieras ir a cenar sabrás a que restaurant dirá que sí más probablemente.

Así cuando propongas un viaje aumentarás tus posibilidades de éxito.

Así sabrás más de la persona por sus gustos particulares.

Así no meterás la pata con fechas, regalos, detalles y formas de ser.

 

Digamos que, como en el billar, tendrás planeada siempre tu siguiente jugada.

A partir de ya, tendrás mucho más probabilidades de que tu siguiente prospecto, o el galán o galana que ya tienes te vea y te siga viendo como un perrito ve a su dueñ@ al llegar a casa, te amen y te adoren y tu logres tus lindos (o cochambrosos) objetivos, por los siglos de los siglos… Amen (sin acento en la e).

Leonel Castellanos