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En tu mundo, ¡mandas tú!

Martha Sánchez NavarroNos han hecho creer que estamos a expensas del exterior, de las personas, la comida, el clima etc. Nos podemos sentir como barcos a la deriva! Sin rumbo y sin poder para lograr  enmendar o dirigir nuestra vida. Esto no es así, es todo lo contrario. Somos seres libres en todos los aspectos y dueños absolutos de nuestro destino. Muchas veces esto nos puede aterrar, pues de alguna manera nos hace responsabilizarnos de nosotros mismos. Es más fácil echarle la culpa a lo que sea y sentirnos víctimas de lo de afuera. No nos enseñaron a tomar las riendas de nuestra existencia. Nacemos solos y nos morimos solos, aquí hay una gran enseñanza. Sólo tú piensas en tu mente, sólo tú sientes en tu corazón y sólo tú habitas en tu cuerpo. Parece simple, pero es un regalo, que muchas veces no acabamos de aquilatar. Por más que nos quieran, nadie puede pensar por mí, ni sentir por mí.

Es importante recuperar nuestro poder, para poder manifestarlo. Poder, me refiero al poder de acción, de la palabra, de la emoción, de la intención.

Los pensamientos no son en abstracto, nuestros pensamientos son energía y atraen a su igual.

He aquí la importancia de aprender a dirigir nuestra mente, así como vamos al gimnasio a trabajar nuestro cuerpo, deberíamos entrenarnos a enfocarnos en dominar nuestros pensamientos.

Hay un dicho popular que dice, piensa mal y acertarás, yo te lo cambio por, piensa bien y también acertarás! Lo que quiere decir es que nuestros pensamientos son la semilla y nuestra mente es la tierra fértil donde, consciente o inconscientemente plantamos esa semilla y a través de la repetición y la emoción le damos energía y terminará germinando, floreciendo. Si sembramos lechugas vamos a cosechar lechugas y no rábanos! Se dice que lo que sembramos, cosechamos. Así sí lo entendemos, pero prácticamente en nosotros no tanto. Hay gente ignorante que cree que tirando mala onda, juzgando, criticando y haciendo el mal, atraerá cosas buenas a su vida. Obviamente, esto no es así! La ley del bumerán es real, lo que sale de nosotros, regresa a nosotros y no sólo eso, si no que vuelve multiplicado.

Esto quiere decir que, cuándo nos sentimos tristes, decepcionados, enojados, candados, eso sale de nosotros, atraemos gente y situaciones que resuenen con estas emociones y regresa a nosotros multiplicado, manifestándose.

Por esto la importancia de aprender a guiar nuestros pensamientos, si estos son la semilla de aquello que terminaremos viviendo, necesitamos escoger en conciencia una semilla nueva, buena y que vaya en sintonía con aquello que queremos vivir.

Hay todo tipo de semillas, toma nuevas, no vayas al pasado esas ya no sirven para tu nuevo propósito, pero sí sirven de experiencia y sabiduría.

Ya sabes cuáles son las buenas semillas y las que te ayudarán a crear tu vida ideal. Mereces todo el bien del universo y si lo puedes pensar, lo puedes vivir.

Recuerda que este es tu regalo, la vida es tuya y tú eres el creador de tu guión.

En tu mundo, tú eres la autoridad.

Bendiciones

Martha

Martha Sánchez Navarro