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Enséñale a tu chavito a ganar su propio dinero

Con el trabajo tu pequeño o tu muchacho aprende que necesita esforzarse mucho para lograr lo que quiere, el esfuerzo constante es una disciplina que formará a tu chavo como persona, además de que se trata de algo por su propio bien.

Cuando pones a tu pequeño a trabajar le das la oportunidad de esforzarse para ayudar en casa y así mejoras su autoestima, pues se siente útil. Cuando cumple con lo que le pediste se sabe competente y valioso, ese niño o adolescente sabrá que sus esfuerzos ayudan a hacer la vida en casa más fácil. No dudes en encomendarle una actividad casera y la oportunidad de aportar algo en casa.

Enséñale a tu chavito a ganar su propio dinero

Enséñale a tu chavito a ganar su propio dinero

Enséñale a ganar tu propia lana

Tu pequeño travieso quiere un nuevo videojuego, le das permiso de tenerlo, pero con la condición de que él lo compre (o al menos que aporte el 50% del dinero). ¡Eso es muy bueno para él!, no podrá disfrutarlo de la misma manera si se lo regalas, pero si le das la opción de trabajar para obtenerlo lo va a disfrutar mejor y lo cuidará con más esmero.

Si le das todo peladito y a la boca le quitas la experiencia de alcanzar una meta, lo conviertes en una persona dependiente, ¡puede llegar a convertirse en un parásito! Al darle todo tu hijo tendrá en mente el mensaje: "mis padres me dan todo porque no puedo conseguir nada por mí mismo", eso lo afectará mucho, mejor ponte abuzado y enséñale a chambear.

Si es muy pequeño puedes enseñarle a ayudar en casa, pero conforme vaya creciendo puedes animarlo a tener trabajos temporales o de medio tiempo, esa es una excelente manera de que aprenda el valor del trabajo y del dinero. Ganar dinero es educativo para tu hijo y le enseña a ser responsable, para los más pequeños la tradición de vender limonada es una muy buena opción. Otras ideas para enseñar a tu hijo a ganar dinero es vender juguetes, ropa en buen estado, vender periódico, ayudar al señor de la tienda de abarrotes, etc.

La conmovedora historia de las manos laceradas, en este link.

Qué hacer cuando tu hijo pinta la pared, en este enlace.

Sus amigas le dijeron a mi hija que ya tienen sexo, aquí.