¡Comparte en tus redes!

Descubre si padeces una adicción al sexo

¿Qué papel juega el sexo en tu vida diaria? ¿Crees que puedas vivir sin él? ¿O el placer y satisfacción que te produce te son tan necesarios como respirar?

Es cierto que la sexualidad es una parte importante en la vida de cualquier ser humano; sin embargo, hay personas cuyo deseo de mantener relaciones sexuales es tan recurrente que la búsqueda por satisfacerlo ocupa todo su tiempo.

Es en estos casos en los que podemos hablar de una adicción al sexo, o sexo compulsivo, y aunque suelen hacerse bromas al respecto, es un problema psicológico que afecta al 6% de la población mundial.pareja-sexo

De acuerdo con los especialistas, este trastorno se ha popularizado en los últimos tiempos, gracias a los canales de comunicación e interacción que han abierto las nuevas tecnologías, así como a la hipersexualización de la cultura. Hoy en día es imposible salir a la calle sin recibir un mensaje con connotación sexual.

Es importante que tengas claro que explorar y disfrutar tu sexualidad no te vuelve adicta. Este trastorno tampoco está relacionado con el número de encuentros que tengas, sino con las actitudes vinculadas al ámbito sexual.

La persona adicta al sexo se rige por sus deseos. Su actividad sexual es excesiva e incontrolada porque les resulta imposible satisfacer sus necesidades. Nunca es suficiente, por lo que adoptan conductas destructivas y riesgosas, como el sexo con desconocidos o la prostitución.

El sexo ocupa todos sus pensamientos, así que les resulta imposible concentrarse en otras tareas. Tampoco son capaces de controlar sus impulsos sexuales, por lo que terminan alejándose de familiares y amigos.

En los casos más avanzados, quienes no logran tener relaciones sexuales experimentan malestares físicos similares a los del síndrome de abstinencia (ansiedad, sudoración, taquicardia).

Síntomas

Algunas señales que te ayudarán a identificar a un adicto al sexo son:

  • Falta de control sobre la conducta sexual inapropiada.
  • Comportamiento sexual persistente con características autodestructivas.
  • Incapacidad de evitar o reprimir dicha conducta.
  • Cambios severos de humor relacionados con la actividad sexual (euforia, ansiedad, culpabilidad, depresión)
  • Aumento gradual del número de relaciones sexuales.
  • Interferencia negativa de esta conducta sexual en las actividades sociales, ocupacionales y recreativas.

Toma en cuenta que la adicción al sexo es un padecimiento psicológico que puede afectarte, al igual que a todos los que te rodean. Si crees que encajas con el perfil que hemos descrito, no dudes en pedir el apoyo de un profesional.