¡Comparte en tus redes!

Eres su mujer o su mamá

Mariesther Martínez Eroza“Ya no sé qué hacer con él, es un desastre”, “Si siguiera mis consejos” , “Es como un niño”, “Nunca va a madurar” 

Declaraciones comunes de mujeres que no entendemos el papel de pareja. Por lo general el hombre espera tener una mujer, una compañera, una cómplice y alguien con quien disfrutar la vida. A menos que el tema sea muy inconsciente y el hombre “busque” a su madre en la otra persona yo estoy segura que tu hombre no disfruta que todo el día le digas cómo sentarse, cómo manejar, si debe o no reírse, si esa ropa combina o no y si mastica muy fuerte.

La etapa educativa de todo ser humano depende de los padres y acaba, o debería acabar, en la adolescencia. Sin embargo muchas mujeres tenemos el pésimo hábito de sentirnos “educadoras” eternas y vamos por la vida corrigiendo a todo el mundo y sobre todo a nuestras parejas.

Claro que también están las “consentidoras”. Esas que creen que tienen un bebé o una mascota y así le dicen: chiquito, precioso, tesorito, baby. Y les hablan así ¡en diminutivo! Le amarran sus zapatitos, le dan masajito, se vuelve experta en los hobbies de la pareja y se convierte en la incondicional.

También existen esas mujeres que les gusta ser las “salvadoras” resolviéndolo todo. Como si no tuviéramos ya muchas cosas que hacer, le llevamos la ropa a la tintorería, compramos el regalo para su mamá, le prestamos dinero para pagar sus deudas, le prestamos el coche para que el angelito no padezca y montamos una mentira ante los demás para justificar sus errores.

Y qué tal aquellas mujeres regañonas que sin filtro alguno los critican, los corrigen y señalan sus errores en público. A veces no son necesarias palabras, con un solo gesto de desaprobación ponemos en evidencia todo lo que no nos parece de la conducta de nuestra pareja. A esas les dicen la “domadora”.

Todas las mujeres tenemos un poco de cada una y de hecho todas hemos caído en alguna conducta así. El problema es cuando nos vamos a los extremos y abusamos. Educadora, consentidora, salvadora y domadora no son cualidades, no te dan puntos a favor, no son buena idea si tu quieres una relación sana.

Desafortunadamente nos damos cuenta cuando la pareja se harta y decide alejarse. Así que toma el termómetro y tomale la temperatura a tu relación. ¿Estás con un niño o con un adulto?… O mejor aún, ¿te has convertido en adulto y dejaste de ser niña?

Mariesther Martínez Eroza