Éste es el horario laboral perfecto

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¿Cuánto dura tu jornada laboral? ¿En qué horario trabajas? ¿Eres de los godínez que contribuye a enloquecer las calles de la ciudad para estar a las 9:00 de la mañana en la oficina?

Probablemente, has analizado en más de una ocasión lo conveniente que sería laborar menos horas o incluso trabajar desde casa. Lo cierto es que los especialistas en capital humano y productividad están de acuerdo contigo. Los horarios de oficina a los que estamos acostumbrados son ineficientes y promueven el agotamiento y el estrés entre los empleados.

De hecho, investigadores de la Universidad de Oxford aseguraron que obligar a una persona a trabajar antes de las 10:00 de la mañana es equivalente a someterlas a una tortura y representa un problema para su salud.

Por ello, sugirieron que los horarios escolares y laborales se ajuste al reloj biológico de las personas, pues la edad y los patrones de sueño juegan un papel preponderante en la productividad.

Así, los niños menores de 10 años deberían comenzar las clases a las 8:30 horas, mientras que los adolescentes de 16 años deberían hacerlo a las 10:00 horas.

Al llegar a la universidad, y durante la mayor parte de la vida laboral, la gente debe tener más horas de descanso, por lo que no pueden comenzar sus actividades antes de las 11:00 horas. Esta tendencia se rompe a los 55 años, pues se recuperan los patrones de sueño que se tenían a los 10 años.

Por si fuera poco, consultoras de capital humano han manifestado en repetidas ocasiones que el horario de trabajo de ocho horas no garantiza que los empleados sean productivos. De hecho, estas jornadas se caracterizan por tener largos periodos en los que no hay actividad.

Incluso, algunos estudios científicos han demostrado que sólo podemos ser productivos durante seis horas y media, por lo que el 30% del tiempo que se pasa en la oficina se dedica a actividades improductivas.

Para obtener mejores resultados, los especialistas recomiendan:

  • Reducir las jornadas laborales y fomentar un esquema de trabajo por objetivos y no por las horas que se está en la oficina.
  • Establecer horarios de trabajo flexibles, en los que los empleados laboren intensamente por periodos cortos y se les permita realizar actividades personales el resto del tiempo. Esta opción suele impactar directamente en el ánimo y la lealtad de los trabajadores.
  • Reducir los horarios de comida para acortar la jornada laboral. Más de uno estará en contra de esta alternativa, pero si lo piensas detenidamente, te darás cuenta que las pausas largas para comer disminuyen tu concentración.

¿Cuál sería tu horario de trabajo ideal?