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Evita el síndrome de piernas cansadas en la oficina

piernas_cansadasPara muchos, trabajar implica pasar mucho tiempo sentados, detrás de un escritorio. Sin embargo, esta postura no es la mejor para tu circulación. Al no ejercitar tus piernas por varias horas, el flujo de sangre en las venas es más lento.

Este problema de circulación es conocido como síndrome de piernas cansadas. Tal vez lo has experimentado y ni siquiera lo sabías.

¿Alguna vez se te han hinchado las piernas o las has sentido pesadas? ¿A media jornada has sentido calambres, hormigueo o de plano se te duermen? Si es así, más vale que pongas en práctica los tips que te vamos a dar pues estás a nada de que te aparezcan várices y corres el riesgo de desarrollar problemas vasculares más graves.

Como muchas injusticias en la vida, el síndrome de piernas cansadas también discrimina y suele ser más frecuente en las mujeres; además, los síntomas se incrementan con la edad, durante la menstruación y el embarazo.

Otros factores que influyen en la aparición de este síndrome son el sobrepeso y la obesidad, el consumo de anticonceptivos orales, y los tratamientos hormonales.

Pero no te preocupes, no todo está perdido. Puedes prevenir el dolor y evitar la aparición de las dolorosas várices realizando los siguientes ejercicios durante la jornada laboral:

  • Levanta una pierna y estírala hasta que quede paralela al piso. Al extender las piernas aprieta los cuádriceps entre tres y cinco segundos. Bájala y haz el mismo movimiento con la otra.
  • Coloca un objeto entre tus rodillas (si puedes conseguir una pelota, mejor) e intenta juntarlas. Mantén la posición de tres a cinco segundos, descasa y haz 15 repeticiones. Este movimiento mantendrá en forma la parte interna de los muslos y la cadera.
  • Siéntate completamente derecha, alejándote un poco del respaldo. Sosteniéndote de los descansabrazos, levanta cinco centímetros la cadera y después vuélvete a sentar. Repite el movimiento 15 veces. ¡Ojo! Si traes tacones altos, no hagas este ejercicio, pues te puedes lastimar los tobillos y las rodillas.
  • Cuando te levantes de tu lugar, camina de puntas para activar la circulación de tus piernas. Mantén esta postura mientras estás de pie.
  • Flexiona los dedos de los pies, estira y encoge, esto ayuda a estimular la circulación de los pies.

No olvides ponerte de pie cada hora y trata de no usar tacones para trabajar. Este tipo de zapatos encogen los músculos de la pantorrilla, además de que puedes dañar tus pies.