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Finanzas con rostro de mujer

Cassagne_Logo_Destacada_AEntrénate para ser independiente también en tus finanzas. La llegada del príncipe azul que resuelve todos tus problemas de princesa, es un sueño en decadencia.

Cuando pienso en el papel de las mujeres en las finanzas familiares, siempre vienen a mi mente las mujeres de mi familia. Pienso en mi madre. Las largas jornadas en la oficina, los trabajos que podían conseguir un “dinerito extra”, las tareas de la casa, atender a los hijos, cuidar a los padres… Los días se iban uno tras otro en grandes trajines que nunca terminaban, porque al día siguiente la historia se repetía otra vez. Y a pesar de todas las dificultades y los imprevistos, “las cuentas siempre daban”. O al menos así debió ser, porque ni mi hermano ni yo nunca sentimos que carecimos de nada esencial.

No creo que mi historia sea singular. Apuesto que la mayoría de los que leen este artículo pueden decir algo parecido. Tradicionalmente las mujeres se han ocupado de la administración de la casa y el cuidado de la familia, siempre “haciendo magia”, para que el dinero alcance para los gastos de servicios, manutención de hijos, etc., como amas de casa ejemplares.

Pero las funciones y roles de la mujer han cambiado en la actualidad. Ahora intervienen en todos los ámbitos y profesiones. Cumplen con éxito todos los roles que la vida moderna pone ante sí. A escala mundial, la participación femenina ha crecido mucho en un tiempo relativamente corto.

Esto afecta también el rol ante las finanzas familiares, y por supuesto, las personales, porque ahora las mujeres tienen sus propios ingresos, mientras que anteriormente, el dinero lo ponía a su disposición el proveedor económico de la familia, fuera este su padre o esposo.

Hoy podemos hablar de mujeres independientes, que tienen sus propias fuentes de ingresos, y también sus intereses. Mujeres que ya no ven los temas relacionados con el dinero como males necesarios, sino como oportunidades para destacarse y para alcanzar sus metas. Siguen pensando qué hacer para garantizar la educación de sus hijos o para proteger el futuro de su familia; pero también quieren comprar la casa de sus sueños y saber cómo poder asegurarse el retiro que se merecen.

¿Cómo lograrlo? Ya sea que te encuentres en un momento inesperado de tu vida (en medio de un divorcio o sin trabajo) o si estás disfrutando de tu mejor año, este es el momento para comenzar a planear tu futuro. ¿Tienes dudas o no sabes qué hacer? Permíteme ofrecerte algunos consejos:

  • Define de manera clara y concreta lo que quieres alcanzar en tu vida. Convierte tus sueños en metas. Es la manera de hacerlos realidad.
  • Separa los simples deseos de las necesidades reales. Uno de los principios más interesantes del budismo es que “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.”
  • Crea hábitos saludables para tus finanzas, como ahorrar. Ahorrar no es un sacrificio si tienes la motivación necesaria, si lo ves como un pago que te estás haciendo a ti mismo para mañana.
  • Comienza a invertir; crea un fondo de retiro. No esperes demasiado para asegurar tu futuro.
  • Entrénate para ser independiente también en tus finanzas. La llegada del príncipe azul que resuelve todos tus problemas de princesa es un sueño en decadencia.
  • Si llevas las finanzas del día a día, involúcrate también en la planificación financiera a largo plazo. No es cosa de hombres. Aquí se definen las acciones para alcanzar tus sueños-metas.
  • Educa a tus hijas desde pequeñas para que de adultas manejen sus finanzas.

No dudes en acercarte a un consultor patrimonial o pedir asesoría financiera. Un especialista diseñará para ti un proyecto de vida y estará a tu disposición siempre que lo necesites.