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Habladores, descubre a cuántos conoces o si eres uno

Loretta ValleHace unas semanas me reencontré con una persona a la que yo consideraba mi amigo. Al principio me dio muchísimo gusto y disfruté enormemente el tan sólo pensar que otra vez formaría parte de mi vida y de mi cofre de tesoros.

Para celebrar fuimos a comer y nos pasmos varias horas poniéndonos al tanto el uno del otro de nuestras vidas. Recibí una grata sorpresa al ver que mi amigo había hecho modificaciones en su manera de pensar tras haber sufrido un cáncer en la próstata. Pensé: ¡vaya, vaya! el ver su salud tambaleante logró modificar el lente con el que veía la vida ¡bravo! De hecho, la razón por la cual me había alejado de él fue porque no compartíamos la misma filosofía de vida porque no tolero a la gente que ve a los demás para abajo…

En esa comida él me ofreció hacerme un favor sin yo haber pedido absolutamente nada, y yo le respondía ante su amable oferta: no, no gracias. Pero él no acepto la negativa e insistió en hacerme el favor. Mal hice en aceptar y más mal hice al no haber aprendido de mi experiencia años antes con él…

No puedo comprender el por qué muchas personas sustentan su autoestima y tratan de “comprar” afectos prometiendo cosas que no tienen la intención de cumplir o que nomás no podrán realizar ¿no se dan cuenta que la palabra es algo valiosísimo?

¿A cuántas personas conoces así? Es el tí[email protected] que te promete que te bajará la luna, que presume que conoce a medio mundo, que sabe de todo, que lo puede todo y que sabe justo cómo solucionar lo que en ese momento te aflige…viven de ser de familias con apellidos “de abolengo” y de glorias pasadas y lo peor de todo de glorias ajenas, en las que obviamente ellos nada tuvieron que ver o inventan sus Pancho-aventuras porque se consideran tan poco valiosos que necesitan vivir en un mundo de fantasía paralelo al real.

Todos los seres humanos valemos, todos los seres humanos somos dignos de amor y confianza y no necesitamos andar inventando cosas para que alguien nos dé lo más valioso que es su amistad, amor y atención. Yo sí logré ver en esta persona sus cualidades, aunque tristemente él no. No necesitaba tratar de “comprarme” haciéndome un favor para tener mi amistad porque ya la tenía.

No sé si tú en algún momento has sido o eres de los que tratan de obtener afectos por las vías equivocadas, pero si sí lo haces te invito a reflexionar y a verte con ojos de amor, eres un ser único con cualidades que nadie más posee y que muchos otros perciben en ti, deja de portar esa máscara que les impide verte con claridad, atrévete a mostrarte tal cual eres que así, justo así te aman y te valoran.

Créanme que a nadie nos gusta tener una relación de amistad, de amor, laboral o familiar con personas que van vendiendo falsos espejitos por las Calles…

Un abrazo de esos que reparan el alma.

Con amor,

Loretta Valle

Kris Durden