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Leonel Castellanos

¡Impacta con la primera impresión!

¡Hola Chiquillos y chiquillas!

Hoy les traigo un tema ¡de acción!

Díganme sí o no: Todos pensamos en las cosas que afectan la imagen que se crean otras personas acerca de nosotros. Le ponemos cuidado a nuestra ropa, -a menos que seas como yo que llego con tennis de colores a todos lados, pero esa es otra historia-cuidamos nuestro pelo, nuestros dientes, y el contenido de lo que vamos a decir (a veces). Llegamos a la cita o a la junta a tiempo (espero) y cuando ya está en frente de nosotros el receptor del mensaje saludamos, y a partir de ahí a improvisar (la mayoría, también hay quienes ya tienen un guión).

Ok hasta aquí pareciera que tenemos todo calculado y que nuestra misión será un éxito ¿no?

Pero hay algunas cositas que pasan desapercibidas en el cerebro consciente de la mayor parte de la población, pero influencian enormemente el resultado de cualquier interacción humana.

 

Hoy me voy a concentrar en una en particular. Tu estado de ánimo.

La gente, al estar en un estado de ánimo neutral, digamos relajados, ni tristes ni alegres, ni emocionados ni deprimidos, -básicamente como te encuentras un miércoles a medio día-, reflejan su estado de ánimo en su cara y cuerpo. Hay gente que ese reflejo es perfectamente coherente con su estado, pero hay otras que el neutral parece “de malas”, “noteacerques“, “odioalospitufos”, etc

 

Esto es precisamente lo que queremos evitar. Queremos que de hoy en adelante, cada vez que tengas a un ser humano enfrente, sobre todo a uno que quieras impactar positivamente, tu estado de ánimo se refleje en tu exterior con cosas como mirar a los ojos, sonreír, dar un buen apretón de manos, tocar amablemente, una buena postura y una agilidad mental potente, así en cuestión de segundos, tu interlocutor podrá emitir un juicio positivo acerca de tu persona.

¿Quióbole?

y…¿Cómo hacemos eso Leopi?

 

La tarea. Vas a hacer un ejercicio de recordar, o imaginar vívidamente con lujo de detalle los momentos mas positivos de tu vida, del pasado o del futuro y lo vas a hacer hasta cambiar de estado de ánimo, cuando ya te encuentres en un nivel potente y positivo te pondrás un estímulo (por ejemplo tocarte el codo) de una manera que puedas recordar perfectamente. Si haces este ejercicio de cambiar de estado y ponerte un ancla (el estímulo) por lo menos por 28 días, habrás puesto en tu cuerpo un botón que dispare un buen estado de ánimo y el chiste será tocar ese botón justo antes de cualquier interacción futura.

 

¡Voilá! Ahora en cuanto alguien te mire por primera vez se sentirá cómod@, atraíd@ y contento de tenerte en frente, haciéndote a ti… impactante.

 

p.d. ¡Esto sirve cañón para ligar!

Leonel Castellanos