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La cadera de tu bebé podría luxarse por estas razones

bebecaminandoAunque doloroso y hasta traumático, el parto es un momento definitivo para todos los seres humanos. No sólo es el inicio de sus vidas, sino que al dejar el vientre materno corren el riesgo de lesionarse y afectar su desarrollo.

Más pequeños de los que puedas imaginar se luxan la cadera al momento de nacer. Ya sea por la estrechez del canal alumbramiento, por la fuerza aplicada por el médico, o por alguna malformación congénita, el fémur se sale de su cavidad en la pelvis (acetábulo).

El problema es que, la mayoría de las veces, la luxación es imperceptible después del parto. Por ello, y como parte del test de Apgar, el pediatra a cargo realice una prueba de cadera. En ella, abrirá bien las piernas del bebé, para luego flexionarlas y estirarlas. Es importante que esta revisión se realice a las seis semanas de nacido, y luego a los ocho meses.

Vale la pena aclarar que la cadera también puede luxarse por otras razones, como el no tener suficiente espacio en el útero para patear, venir de nalgas durante el parto, tardar en nacer o tener antecedentes familiares. Además, las niñas tienen mayores probabilidades de presentar este padecimiento.

También conocido como displasia evolutiva de la cadera (DDH, por sus siglas en inglés) este problema también puede detectarse si tu pequeño presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Escuchar un crujido cuando el fémur entra o sale de su cavidad en la pelvis.
  • Una pierna puede parecer ligeramente más corta que la otra.
  • Puede haber pliegues extras en la piel de un muslo o nalga.
  • Al cambiarle el pañal al bebé, puedes notar que una cadera no se abre tanto como la otra.
  • En casos extremos, la luxación de la cadera será perceptible hasta que el niño comienza a caminar, pues cojea y camina sobre la punta de los dedos del lado lesionado.

Tratamiento

Como siempre, la detección temprana es importante. Si el médico nota que la cadera de tu bebé está fuera de su lugar, bastará con inmovilizarla con una férula o arnés, de seis a 12 semanas. Esto mantendrá la cadera en la posición correcta para que se desarrolle adecuadamente.

Si la displasia se detecta cuando el niño comienza a caminar, el tratamiento será más complicado. En algunas ocasiones se coloca un yeso para sostener la cadera en la cavidad de la articulación, o puede hacerse una pequeña incisión para liberar algunos tendones de la ingle. Sin embargo, es más probable que el pequeño tenga que someterse a una operación para que le coloquen el fémur en la cavidad de la pelvis.

Es importante que prestes mucha atención al desarrollo de tu hijo. En caso de que haya presentado luxación de la cadera, el médico deberá dar seguimiento a su caso por algunos años. Esto le permitirá asegurarse de que el hueso no vuelva a salirse de su lugar.