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La paciencia; divino tesoro

Martha Sánchez NavarroLa paciencia es uno de los tesoros que no habíamos aquilatado. El día de hoy la paciencia puede llegar a ser, una mala palabra.

Todo está diseñado para obtener la gratificación casi instantánea. Por ejemplo, antes escribíamos una carta, la metíamos en un sobre, le poníamos unos timbres y rezábamos que no hubiera problemas para que llegara a su destino. La persona que recibía la carta, la leía y escribía la respuesta, haciendo el mismo procedimiento antes mencionado y en unas semanas la recibíamos.

El día de hoy, gracias a la tecnología y el internet, nos comunicamos a grandes distancias inmediatamente. Esto es maravilloso, pero nos ha incrementado la resistencia a la frustración, si no recibo lo que quiero, rápido!

Todo lleva un tiempo de gestación, no nada más la vida, si no que también los proyectos, las experiencia.

La paciencia es la certeza de que funciona, dándole su tiempo.

Como cuando plantamos una semilla, sabemos que si le damos los nutrientes y cuidados necesarios, va a crecer con el tiempo, a ser un árbol que dará flores y frutos. Pero no puedo esperar que después de sembrada la semilla a la semana o al mes sea un árbol.

Lo mismo pasa con nosotros, si sabemos qué queremos, lo visualizamos, creemos que es posible, que lo merecemos y que hay, pronto se manifestará en nuestras vidas.

También para lograr hacer un cambio de algo que no nos gusta de nosotros mismos, tendríamos que ser pacientes y darnos tiempo, haciendo lo nuevo, lo que quiero incorporar por un tiempo, pacientemente para que acabe haciéndolo mío.

La impaciencia es una forma como el ego, me saca de mi trabajo interno, me boicotea para que no haga cambios, porque estos le generan un daño aparente.

Si yo cambio algo que no me gusta, por algo mejor, el ego pierde, él quiere que todo siga igual. Me hace creer que no está funcionando aquello que estoy trabajando, porque el cambio no se da tan rápido.

La paciencia la podemos crear, recordando esto, todo lo bueno toma su tiempo. Piensa, cuál es la prisa?

Si te das cuenta, nos han hecho creer que el tiempo es dinero y que hay que correr para no perderlo. Se habla de la comida rápida, secado rápido, revelado rápido etc. Si supiéramos que lo importante no es la llegada, más bien el camino y que muchas veces por estar corriendo, no veo nada, ni me entero.

Los Huicholes dicen que nosotros tenemos los relojes, pero que ellos tienen el tiempo. Te gustaría recuperar tu paz? Sé paciente, contigo y con lo que te rodea.

Recuerda que todo pasa por algo y para algo. Todo lo que tendrá que ser, será y pasará naturalmente.

La meditación es una gran herramienta, para equilibrar el afuera del adentro, recordando que tú estás adentro y sea lo que sea, está pasando afuera.

A ser paciente, selectivos y amorosos, para que lo que deseamos suceda a su tiempo y en su espacio.

Bendiciones

Martha 

Martha Sánchez Navarro