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Armando Franco

La Sobreprotección de los hijos

 

La corriente moderna de educación de los hijos, han provocado una sobreprotección de estos, que al contrario de ayudar, termina perjudicando a los individuos y a la sociedad.

Recientemente en los Estados Unidos de Norte America, se vivió una experiencia que marca terribles precedentes para próximos casos similares. Un niño de 16 Años de nombre Ethan Couch, se salvó de ir a la cárcel, después de tomar sin permiso un auto de sus padres, robar cervezas en una tienda, conducir a exceso de velocidad y por último matar a cuatro personas. Sus abogados apoyados por algunos psicólogos afirmaron que éste sufría el “Síndrome de Afluencia”. Lo cual cabe mencionar que no ha sido, ni debería de ser reconocido por la psicología como una enfermedad. “Afluencia” es un término utilizado para denominar cuando una persona se siente con privilegios sobre el resto de los seres humanos. Por los delitos cometidos, este imbécil se hacía merecedor a 20 años de carcel como mínimo. Finalmente, solo recibió por parte de la justicia de Texas 10 años de libertad condicional.

No sé qué piensen ustedes, pero yo creo que es absurdo y ridículo el argumento de la defensa. Si éste adolescente continúa siendo protegido, como lo ha sido toda su vida por sus padres, poderosos millonarios, que le han cumplido todos sus caprichos sin jamás reprenderlo, pues será inevitable el que posteriormente ocurra otra tragedia.

Para una buena educación de los hijos, es esencial el que se le pongan límites a los individuos ¿Cuántos de nosotros tuvimos padres que en algún momento nos corrigieron con firmeza? Yo incluso me llegué a ganar unas nalgadas que en su momento ardieron, pero creo que gracias a ello hoy soy un buen hombre. La mejor forma de demostrar el amor a nuestros hijos es dándoles un buen ejemplo y enseñarles a ser buenos seres humanos. Eduquemos a nuestros hijos con altos valores, enseñémosles la importancia de saber convivir con otras personas y que nuestra libertad llega hasta el punto en el que no dañemos los intereses de otras personas. Al querer demostrar el amor cumpliendo todos los caprichos de nuestros hijos, al no reprenderlos cuando ofendan o rompan las reglas de la familia y de la sociedad, solo estamos haciendo un daño profundo a nuestros hijos, terminaremos convirtiéndolos en monstruos sociópatas y psicópatas; eso es amor mal entendido, si haces esto con tus hijos los estás lanzando a causar problemas a la sociedad, problemas que tarde o temprano se terminarán volviendo contra ellos.

Enseñémosles a ser compasivos y empáticos, que puedan percibir el dolor de los demás, que puedan convivir bien con otras persona, que sean personas bien recibidas y queridas donde sea.

Los invito a que su legado para la humanidad sea el dejar maravillosos hijos que ayuden a hacer de este mundo, un mejor lugar donde vivir.

 

Armando Franco