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La vida es actitud y percepción

Armando_FRANCOLos seres humanos tenemos la posibilidad de percibir la vida desde muy diferentes perspectivas, una misma realidad es captada de muy distintas maneras por diversas personas. Lo que para uno es una experiencia terrible para el otro es algo maravilloso.

Yo siempre he sostenido que la vida es como una casa en la que existen dos ventanales. Si al despertar decidieras asomarte por el ventanal “A” notarías que desde ahí todo se percibe de manera negativa, en cambio si tu decisión fuera asomarte por el ventanal “B” tú te sorprenderías al notar que todo se percibe positivo y alentador. Veamos algunos ejemplos muy simples de la vida diaria:

- El día amanece soleado y sin nubes. A lo cual, la persona que decidió asomarse por la ventana negativa diría: “Maldito día, se nota que hará un calor del demonio, y con tantas cosas que tengo que hacer… será espantoso para mí, ¡se nota que Dios me odia!”. En el caso contrario, si el individuo decidiera asomarse por la ventana positiva, diría: “Que hermoso día, el sol brilla, no hay nubes, los colores se ven maravillosos. ¡Gracias Dios por este bello día, será un día maravilloso para mí!”.

- El día amanece totalmente nublado y lloviendo. El individuo que se levanta por la ventana negativa, en automático diría: “Que espantoso día, será un día de infierno; me voy a mojar, habrá mucho tráfico, ¡Odio los días así!”. En cambio la persona que se levanta por la ventana positiva, se asomará y dirá: “Que maravilla, se siente fresco, huele a tierra mojada, la ciudad se limpiará de contaminación, me encantan los días lluviosos, los relámpagos son un regalo visual hermoso de la naturaleza, ¡Éste es un día excelente para ser feliz!”.

La vida es percepción, y con nuestra actitud podemos transformar lo que para la mayoría de las personas sería una mala situación, en una oportunidad de crecimiento y aprendizaje.

Les compartiré un chiste. Es día 6 de enero y dos niños están esperando su regalo de Reyes Magos, uno de ellos con una pésima actitud ante la vida y el otro un triunfador nato con una gran mentalidad y una actitud positiva; el primero se despierta, se dirige al árbol de navidad y descubre que los Reyes Magos le trajeron una motocicleta hermosa, con unos colores bellísimos, a lo cual inmediatamente su reacción fue enojarse y maldecir: “Estúpidos Reyes Magos, son unos irresponsables ¿cómo es posible que le regalen a un niño un vehículo así ¿qué no se dan cuenta que es sumamente peligroso? ¿qué es lo que quiere, que me mate? Llévensela, yo no quiero nada, que se vayan al diablo”. En cambio, el otro niño se levanta y corre emocionado al árbol para descubrir cuál es el regalo que los Reyes Magos le han traído, y lo que descubre ahí es una gigantesca bola de excremento, a lo cual su respuesta inmediata fue gritar, “que maravilla, me trajeron un caballo, un gran y hermoso caballo, ¿dónde está el caballo? ¿dónde está el caballo? Mientras comenzó a correr por toda la casa, buscándolo.

Los individuos que tienen éxito -a los que podríamos llamar triunfadores- tienen una habilidad increíble para, ante cualquier situación, centrarse en los resultados positivos que se podrían extraer de ésta; por mucha retroalimentación negativa que reciban del medio ambiente, ellos siempre piensan en que todo ocurre por alguna razón y que a ellos les puede servir; piensan que toda adversidad encierra la semilla de un beneficio aún mayor.

La gente que piensa de esta manera tiene resultados sobresalientes.

Las maneras de reaccionar ante cualquier situación, son infinitas; digamos por ejemplo, que una persona fracasa en conseguir un contrato, algunos quedarían resentidos y frustrados, otros se irían a su casa sumidos en la tristeza, mientras algunos se irían a un bar a emborracharse; otros se pondrían furiosos y echarían pestes contra la empresa que no les adjudicó el contrato o tal vez buscarían a quien lanzarle la culpa de perder una oportunidad tan clara. Con todo esto, nos desahogaríamos un poco, pero no habríamos adelantado en mucho. Se necesita mucha disciplina para saber rehacer los propios pasos, aprender de las acciones dolorosas y explorar nuevas posibilidades; pero es la única manera de cambiar positivamente lo que lo que podría parecer un resultado negativo.

Detente a pensar por un momento en tu forma de pensar y tu actitud ante la vida. Por lo general ¿Confías en que las cosas te van a salir bien o temes siempre que te salgan mal? ¿Esperas que tus mejores esfuerzo tendrán éxito, o anticipas los fracasos que vas a sufrir? Muchas personas tienden más a fijarse en el lado negativo que en el positivo. El primer paso para cambiar esa disposición es darse cuenta de ello. El pensar en los límites produce gente limitada. La clave consiste en deshacerse de esas limitaciones y operar desde un conjunto de recursos más elevado.

En nuestra cultura los líderes son los que ven posibilidades, y como siempre, a través de la historia estos serán los que tengan el control del mundo.

Por: Armando Franco

Armando Franco