¡Comparte en tus redes!

La vida es una continua despedida

Armando FrancoSólo habrás aprendido a vivir cuando aprendas a despedirte y no habrás aprendido a caminar por el camino de lo nuevo y desconocido mientras no te hayas despedido del pasado.

Es esa misma fuerza que no tienes, que te impide a cortar con el pasado, la que te impide luchar por lo no alcanzado.

Tienes que despedirte de la protección y el cobijo de tus padres, entender que ya eres grande y que ya no los necesitas, debes de cortar con los lazos que te atan a tus hijos y comprender que estos no te pertenecen. Así mismo debes de liberarte de todo lo bueno que viviste, cortar con las culpas de tus actos no debidos del pasado, debes comenzar por perdonar y perdonarte, abandona los rencores que te aplastan y envenenan tu alma. Despídete de quienes ya se fueron y partieron de tu lado, deja de esperar su regreso y comienza a caminar tras tu destino, deja correr las situaciones de tu vida cual si fueran las aguas de un río y descubrirás que siempre la vida te refrescará con aguas nuevas.

El vivir atado a un pasado que jamás ha de regresar te limita y enferma y sin darte cuenta te irás convirtiendo en un “Zombi” (Muerto viviente). Estarás tan dolido y concentrado en los pensamientos de tu pérdida que dejarás de notar las maravillosas cosas que pueden estar sucediendo frente a ti en el momento presente. Si tu mantienes tu vaso lleno y saturado entonces no dejaras espacio para que la vida te de más de este maravilloso elixir que es la existencia. Y cuando te des cuenta te sorprenderá la muerte definitiva, el deceso físico sin darte cuenta.

Y así como la vida es una continua despedida, también es un continuo descubrimiento y nacimiento. Hace muy pocos días dijimos adiós al año 2016 y en este momento estamos festejando el nacimiento de este 2017. La rueda de movimiento eterno sigue dando vuelta, muerte y nacimiento, despedida y bienvenida, fin e inicio… La maravillosa vida continua y te está brindando justo en este momento la gran oportunidad de enfrentar nuevas y bellas experiencias; pero cómo podrás recibirlas, si te encuentras dándole la espalda a las infinitas posibilidades, por estar concentrado mirando hacia atrás.

Toma consciencia de que la vida se va como un suspiro, parece que fue ayer cuando jugabas con tus juguetes siendo un niño, parece que fue ayer cuando estabas conociendo a ese ser humano que hoy es tan importante para ti. La vida no se detiene ni por un instante, cuando vengas a darte cuenta ya pasaron 10 o 20 años más, en un abrir y cerrar de ojos descubrirás que te convertiste en un anciano y que en realidad la mayor parte de tu vida la desperdiciaste y no la viviste por estar añorando lo que no había de regresar.

Una de las principales cosas que el ser humano debe de aprender en su paso por la vida es, aprender a perder y a despedirse, para ello es esencial vivir con una continua consciencia de impermanencia. Si en este momento la vida te ha bendecido con un profundo y hermoso amor de pareja, disfrútalo intensamente pero siempre pensando en que esto tarde o temprano terminará por una u por otra causa, o al final por la muerte de uno de los dos. Si estas en una fiesta o disfrutando de unas hermosas vacaciones siempre piensa que esto en un momento llegará a su fin; y con esta consciencia disfruta cada instante al máximo, en el nacimiento de un hijo, igual vive intensamente el acontecimiento, sabiendo que ese ser humano no te pertenece, que es un individuo y que esta puesto en tu vida para amarlo, cuidarlo y formarlo, pero que si Dios lo permite, crecerá formando su propia personalidad y buscará la libertad que tarde o temprano, la muerte de alguno de los dos, los terminara separando.

No existe nadie mas vivo que quien vive constantemente con la consciencia de que la muerte lo esta acechando, que la clave de esta vida y que la gran enseñanza es: “Vive todo intensamente y después suéltalo, despídete”.

Si vives con las manos llenas de todo lo que vienes cargando, entonces, en donde te depositara Dios todas las grandes oportunidades que comenzará a acercarte en este año 2017. Suelta, suéltalo todo, para estar listo para recibir las grandes y maravillosas oportunidades.

Deja de depender emocionalmente de otras personas, ámalas y hazlo intensamente pero jamás dependas de ellas, comienza por amarte a ti mismo y grita a los cuatro vientos: “Te amo. Pero contigo o sin ti la vida sigue”.

Es tiempo de mirar hacia adentro y pensar en lo que realmente quieres para tu vida, suelta y abre los brazos, permite que la vida te colme de bendiciones. Dile adiós con un profundo agradecimiento a lo que ya se ha ido.

¡FELIZ AÑO 2017 Y QUE DIOS TE COLME DE BENDICIONES!

Armando Franco