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Las tareas escolares afectan el desarrollo de tus hijos

tareasHagamos un ejercicio de memoria. ¿Recuerdas tus años de primaria? Seguramente, ansiabas que llegaran los viernes para poder salir a jugar y olvidarte de la escuela y las clases. Sin embargo, tu plan para divertirte siempre tenía un defecto: tenías que hacer tarea.

A ningún niño le gusta salir de clases para llegar a casa y tener que seguir peleando con las fracciones y las multiplicaciones. Lo peor es que la ciencia no ha encontrado pruebas de que las tareas ayuden a los pequeños a mejorar su rendimiento escolar.

Así lo ha dicho en repetidas ocasiones Harris Cooper, profesor de la Universidad de Duke y especialista en educación, quien después de 27 años de investigación ha concluido que las tareas generan en los niños una actitud negativa hacia la escuela.

Específicamente, en vez de estimular el deseo de aprender, las tareas condicionan a los pequeños en contra de la escuela y la ciencia general.

Las teorías de Cooper son respaldadas por el también especialista Etta Kralovec, de la Universidad de Arizona, quien asegura que los niños asimilan mejor el material al estudiar en el salón de clases, y que no necesitan realizar tareas en casa para mejorar su desempeño. De hecho, considera que los deberes adicionales roban tiempo invaluable a los pequeños.

Antes de que te lamentes por todos los años en los que tuviste que desvelarte haciendo ensayos, reportes de libros y maquetas, debes saber que las tareas sólo son inútiles en la primaria. Los alumnos de grados superiores, sobre todo a partir de la preparatoria, sí se ven beneficiados por estas asignaciones; aunque deben limitar el tiempo que dedican a realizarlas.

Por ejemplo, los estudiantes que gastan 1.5 horas tienen un mejor rendimiento que aquellos que dedican 4 horas a las tareas.

Y si aún no te convences de que las escuelas deben eliminar las tareas. Expertos en pedagogía han señalado que los deberes escolares tienen un impacto negativo en las relaciones familiares, ya que se genera una interacción tensa y frustrante entre padres e hijos.

Por si fuera poco, la falta de tiempo para jugar y relajarse hace que los niños estén estresados y agotados todo el tiempo, por lo que les resultará imposible rendir al máximo en la escuela.

En función de todo lo anterior, los pedagogos recomiendan eliminar las tareas, para lograr que los pequeños vuelvan a sentirse motivados para ir a la escuela y aprender.