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Las ventajas de tener una mamá que trabaja

mama_que_trabajaCombinar la maternidad con alguna actividad profesional suele provocar ansiedad por no saber cómo están los hijos, o si están bien atendidos. Pero lo que realmente se experimenta al ser una mamá que trabaja es culpa por no compartir cada minuto del día con los pequeños.

Si te sientes identificada con esta situación, queremos que sepas que en vez de culpa deberías sentirte orgullosa por lo que estás haciendo. No sólo estás desarrollándote profesionalmente y aportando dinero para darle una mejor calidad de vida a tus hijos, sino que estás proporcionándoles beneficios que le ayudarán abrirse camino en el futuro.

Créenos, no estamos mintiendo. Tras analizar datos de 24 países, la Escuela de Negocios de Harvard determinó que las hijas de madres que trabajan:

  • Tienen más probabilidades de ser empleadas en una empresa
  • Tienden a ocupar puestos ejecutivos y ganar más dinero que las hijas de las mujeres que no trabajan fuera del hogar
  • Presentan 4.5% más de probabilidad de ser emprendedoras
  • Alcanzan mayores niveles de formación profesional.

Y si ésas no te parecen suficientes razones para sentirte orgullosa de ser una mamá que trabaja, debes saber que, tras analizar los resultados de 69 estudios, realizados durante más de 50 años, se determinó que los niños cuyas madres trabajan se caracteriza por:

  • Tener un alto rendimiento escolar
  • Son menos propensos a tener depresión y ansiedad

Por si fuera poco, al tener una mamá que trabaja, los pequeños (no importa si son niños o niñas) aprenden que las mujeres son autosuficientes, y que no se necesita estar todo el día en casa para ser una buena madre.

Sea como sea que decidas educar a tus hijos, recuerda que la calidad es más importante que la cantidad. De nada servirá que renuncies a tus aspiraciones profesionales si no aprovechas al máximo cada minuto que pasas junto a tus pequeños. ¡Haz que cada instante cuente!