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Todo lo que nadie te dice del parto

no_sabias_del_partoEn cuanto la gente se entera que estás embarazada, no tardan en surgir los consejos sobre cómo alimentarte, vestirte, ejercitarte y demás cuidados que debes tener. Antes de que te des cuenta, has reunido una gran variedad de libros sobre el embarazo y el cuidado del bebé. Pero… ¿has notado que pocas personas hablan de lo que puedes esperar del parto?

Por supuesto, forma parte del milagro de la vida, y es uno de los momentos más importantes en la vida de cualquier mujer, pero ¿estás preparada para él?

No pretendemos asustarte, pero durante el parto ocurren muchas cosas que difícilmente podrás controlar con unas cuantas respiraciones profundas. Sin embargo, creemos que saberlo te ayudará a estar preparada.

  • La fuente. Aunque es cierto que el hecho de que se te rompa la fuente es señal de que llegó el momento de que tu bebé nazca, pocas veces ocurre como en las películas. En realidad, el parto nunca se presenta de forma inmediata. Por lo general, deben pasar varias horas para que tu cérvix tenga la dilatación necesaria para que el bebé pueda pasar por él.
  • Dolor. ¿Cuántas películas o programas de televisión has visto en los que las mujeres sudan, lloran y gritan mientras están en plena labor de parto? Seguramente, en más de las que puedes recordar. En la realidad, dar a luz no es tan doloroso. Lo que puede resultarte imposible de soportar son las contracciones. Además del dolor, cada vez más intenso, las futuras madres sienten calambres en la zona baja de la espalda, haciendo que todo sea más de controlar con respiraciones profundas. En ocasiones, el dolor de las contracciones es tan fuerte, que algunas mujeres sufren derrames en los ojos e hinchazón en el rostro.
  • Intestinos. Entre el dolor de las contracciones y el deseo de que todo acabe, el cerebro tiende a confundir la necesidad de expulsar al bebé con la de evacuar. Y sí, a la hora de pujar, muchas mujeres defecan.
  • Placenta. El que tu bebé ya haya nacido, no quiere decir que la labor de parto terminó. Debes expulsar también la placenta, porque tendrás que pujar nuevamente.
  • Hemorroides. Gracias a la presión que ejerces al pujar para que nazca el bebé es posible que te salgan hemorroides durante el parto.
  • Pañales. En cuanto a tu bebé haya nacido tendrán su primera experiencia compartida: los dos usarán pañal. Tal como lo lees. Las enfermeras deberán colocarte un pañal, que incluye una compresa con hielo, para evitar que tengas una hemorragia post-parto y aliviar el dolor.

Por último, debes saber que la fecha que te da el doctor para el nacimiento de tu bebé pocas veces es correcta. En la mayoría de los casos le atina al mes, pero no al día.

 

 

Si has tenido falsas contracciones, haz click aquí para saber cómo acabar con ellas.