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Todo lo que se supone NO debemos hacer en una primera cita

Alessia Di BariA lo largo de todo este 2017 que he estado de vuelta en el mundo de las primeras, segundas y terceras citas… he escuchado de todo. Todos, pobremente, tenemos una opinión acerca de los “dont´s” y “musts”. Es decir, de qué no debemos hacer en una primera cita, y lo que sí hacer en ese primer encuentro.

Te dejo aquí la lista de los que más se repiten, en mi experiencia personal y profesional, cuando se trata de todo lo que “está prohibido” y no debemos hacer en una primera cita:

  1. Hablar sin fin de tu(s) ex; esto, por supuesto, incluye hablar mal, muy mal de él o ella. Habrá a quien no le moleste e incluso se una al club y le entré al juego de enroscarse acerca de su expareja, pero –también es cierto- que hay muchas personas a las que esto les parece de muy mal gusto. En mi experiencia, no tiene que ver con el qué dices, sino el desde dónde y para qué lo dices… sólo revisa, observa, para qué quieres contarle X o Y cosa –esto incluye hablar (para bien o para mal) de tus ex parejas.
  2. Jalar TODO el tiempo la conversación hacia ti y tus múltiples logros. El problema con esto, es cuando realmente sí absolutamente todo lo que ocurre durante la cita gira en torno a ti… la sensación que normalmente tiene la otra persona es que te vale madre quién es, qué hace o cómo se siente… porque lo único importante termina siendo contar tu historia –pase lo que pase-.
  3. No prestarle atención a tu imagen –Ir muy arreglada(o) y/o parecer homeless–. Si bien, estoy de acuerdo con muchos de ustedes que así lo viven, la imagen no lo es todo, también es cierto que forma parte del paquete. Fondo y forma son igual de valiosos. La idea es que, cuando salgas con el propecto en cuestión, te sientas cómoda(o) con cómo te ves, pero estés lo más clara(o) posible con que estás proyectando una imagen –para bien o para mal-. Todo comunica acerca de quienes somos… cómo nos mostramos y la imagen que tenemos, también.
  4. Hablar de los deseos que tiene toda tu familia por verte salir de blanco –y pronto– de la casa. Está chido fantasear y dejar que nuestra imaginación nos lleve por caminos y atajos directo al futuro que ya creamos en nuestra cabeza… y no forzosamente necesitamos comunicárselo a la otra persona. A veces, son tantas nuestra ganas de tener pareja, que pareciera que andamos con el traje de novia y/o el frack en la cajuela. Sólo observa qué te está moviendo.
  5. Preguntarle cuánto gana. El dinero, en general, es un tema ríspido y complicado para más de uno… así que, hablar de esto, apenas conoces a alguien, puede que lo(a) ponga incómodo(a). No es que tenga algo de malo, pero si hay que decir que habrá a quien le resulte incluso agresivo o violento que indaguen sobre esa área de su vida. Si lo vas a hacer, ten claro que esto puede ocurrir.

Al final, lo real, es que no hay reglas. Yo conozco a más de una persona, incluida yo, que ha hecho las cinco cosas antes mencionadas y más en la primera cita y las cosas salen bien porque, en mi experiencia, no es un QUÉ, es un DESDE DÓNDE. Es decir, funciona mejor, observarte y notar qué te está pasando y para qué quieres decir o mostrar X o Y cosa de ti o de tu vida.

Yo te diría, arriésgate, muestráte, vulnérate… se tu. No sé a ti, pero a mí me gusta que se relacionen conmigo, no con una imagen y/o versión de mí con la cuál no me siento tan a gusto. Échale una pensada y me dices qué te parece. A ti ¿cómo te ha ido en el mundo del dating?

Alessia Di Bari

Alessia Di Bari