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LO QUE NO SABEMOS DE LOS FAMOSOS OMEGAS

 

Alexandra Drijanski

Alexandra Drijanski

En los últimos años, se escucha mucho sobre el consumo de los omegas y de hecho los pacientes siempre quieren suplementarse de estos, por lo general, no se conoce  de esta información importante para buscar los alimentos y complementos ideales para cada uno de nosotros. Vamos a comenzar por mencionar que existen 3 tipos diferentes de omega, los omega 3, 6, 9 y el krill. Lo más importante que tenemos que  saber es que estos, son ácidos grasos esenciales; lo que quiere decir que no los producimos y por ello es necesario consumirlos de la dieta diaria.

En la actualidad, la mayoría de las personas tienen deficiencia en el consumo de las grasas omega-3 y abusan del consumo de grasas omega-6, ya que  la mayoría de la comida esta frita, guisada o adicionada en los productos industrializados con los  aceites más económicos ricos en omega 6 como son el aceite de maíz, girasol y soya. La relación omega 6-omega 3  de consumo  ideal debe de ser  de 3:1, pero la relación promedio de una persona es de 20:1 o incluso hasta  50:1 a favor de las grasas omega-6.

El ácido  graso  de omega-3 es indispensable para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo; existen diferentes formas de encontrarlo en la naturaleza; por ejemplo; el Omega-3 de cadena corta es el ácido alfa-linolénico (ALA), que proviene de fuente vegetal como el aceite de linaza, canola, cáñamo,  aceitunas y las nueces; estos son anti inflamatorios e indispensables para el buen funcionamiento de  las membranas celulares. Los Omega-3 de cadena larga  son los ácidos eicosapentaenoico y docosahexaenoico (EPA y DHA) los cuales se encuentra principalmente en los pescados de agua fría, mariscos y el krill. La importancia del DHA radica en que es el principal componente estructural del cerebro y de la retina, y el EPA es su precursor.

Dentro de los omega 6, el ácido linoleico (LA), es más común en la alimentación occidental, debido a su abuso en los ingredientes de los alimentos industrializados y en la forma en que se cocinan usualmente  los alimentos en nuestro país. El ácido araquidónico (AA), es un componente importante de las membranas celulares, promueve la coagulación de la sangre y permite que las células puedan comunicarse. Este lo encontramos en el hígado, yema de huevo, carnes rojas y en los mariscos. Cuando creamos el desequilibrio entre su consumo y el de alimentos ricos en Omega-3, en lugar de ser un beneficio para la salud, nos puede crear una reacción pro-inflamatoria.

Pocas veces escuchamos sobre el omega 9, existen 2 fuentes principales; el ácido oleico es el componente principal del aceite de oliva y de aguacate;  el ácido erúcico es encontrado en el aceite de canola. Estos Omegas son recomendados como antioxidantes por sus propiedades anti inflamatorias, como apoyo en la disminución de colesterol LDL y aumento de colesterol HDL; por esta razón son una buena fuente para utilizarse en procesos de cocción, siempre y cuando no sean en exceso ni sobresaturados; es decir usar la mínima cantidad y que estén expuestos a altas temperaturas por tiempos prolongados.

 

Recientemente se ha descubierto  el aceite de  Krill marino, esta es una fuente de Omega 3 de mejor calidad, ya que contiene astaxantina que es un antioxidante, la cual crea una mayor disponibilidad de este aceite para que sea absorbido y nutra las estructuras cerebrales.  El aceite de krill podría ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.

Con esta información es importante valorar que estamos comiendo, con que estamos cocinando y si estamos consumiendo las cantidades ideales de omegas. Cuantos de nosotros que tenemos una alimentación variada y bien balanceada ¿Estamos conscientes de consumir los omegas necesarios para nosotros? ¿Realmente necesitamos suplementarnos? ¿Estamos consumiendo el mejor suplemento? Los invito a que se cuestionan si es necesario incluir el suplemento y cuál sería la mejor versión de este….

 

Alexandra Drijanski