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Los niños y adolescentes corren riesgo de hígado graso

Los niños y adolescentes corren riesgo de hígado graso

Los niños y adolescentes corren riesgo de hígado graso

Los niveles de obesidad en niños van en aumento, por eso en nuestros días es más común enterarse de niños y adolescentes que sufren una enfermedad que está más asociada con el abuso del alcohol. Muchos desarrollan cirrosis y algunos necesitarán trasplante de hígado.

De acuerdo con diversos sondeos millones de niños en Estados Unidos sufren "enfermedad hepática no alcohólica", cuya causa es la acumulación de grasa en las células hepáticas, lo cual impide que el órgano funciones de forma correcta.

SABIDURÍA QUE AYUDA: Según la Organización Mundial de la Salud, el 80% de los adultos obesos y 50% de los niños con sobrepeso tienen hígado graso, siendo más frecuente en las niñas. La Secretaría de Salud asegura que 25% de los pacientes con hígado graso presentan cirrosis hepática irreversible en un plazo de 10 años. Se trata de la principal enfermedad hepática crónica infantil en el mundo

el padecimiento se caracteriza por acumular ácidos grasos y triglicéridos en los hepatocitos, que son las células que forman el hígado, están asociados con la obesidad, síndrome metabólicos, diabetes, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia. Se dice que esta enfermedad actúa como un asesino silencioso, pues en las primeras etapas no presenta síntomas, por esa razón quien lo padece lo ignora hasta que el problema se vuelve más difícil.

Causas

El hígado graso en los adultos está relacionado con el consumo de alcohol, en los niños es el sobrepeso y la obesidad.

Síntomas

En la primera fase no hay, pero deriva en cuatro graves, primero aparece la esteatosis, en segundo lugar la inflamación del hígado, que los expertos llaman esteatohepatitis; el tercero supone la presencia de un daño estable en el hígado, la muerte de parte de sus células y la sustitución por un tejido fibroso inútil (cirrosis), la cirrosis deriva en cáncer hepático.

Diagnóstico

Se hace por medio de una ecografía abdominal, se sospecha por la inflamación por medio de elevación de las transaminasas, se verifica con un análisis bioquímico de la sangre. De constatarse de forma mantenida esa elevación se hace una biopsia hepática o una resonancia abdominal con elastografía.

Es importante tratar la enfermedad en las primeras fases se logra atajarla en las primeras fases con estilos de vida saludables, como el ejercicio, reducción de hidratos de carbono de absorción simple.

Así afectan los dispositivos electrónicos a los niños, en este enlace.

La importancia del juego en la salud de los niños, aquí.

Cómo reforzar el sistema inmunológico de niños pequeños, en este link.