Mejora el desarrollo de tu bebé con estas técnicas de estimulación prenatal

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Nunca es demasiado temprano para ayudar a tu hijo a desarrollar sus capacidades al máximo; por lo que el embarazo es el momento perfecto para estimular su mente y sus sentidos.

Gracias a los avances tecnológicos, sobre todo al perfeccionamiento de las ecografías, la ciencia ha comprobado que los fetos tienen una increíble capacidad sensitiva, pues reaccionan ante una luz intensa o se sobresaltan cuando se presenta un sonido fuerte.

Además, se ha podido comprobar que alrededor del octavo mes de gestación, los fetos tienen entre dos y tres veces más neuronas que cualquier adulto; sin embargo, la mitad de estas células cerebrales mueren en las semanas previas al parto.

Esta tendencia se produce porque las neuronas no han logrado establecer conexiones entre sí, por lo que quedan aisladas y condenadas a la muerte.

Si quieres frenar este proceso y contribuir al desarrollo cerebral de tu bebé, es necesario que lo estimules durante el embarazo. Los ejercicios correctos permitirán que sus neuronas se interconecten, evitando así que tu hijo pierda materia gris.

Seguramente, habrás escuchado de gente que le lee a su bebé o le pone música durante su gestación para estimular su intelecto. Lo cierto es que, aunque estas técnicas te ayudan a establecer un vínculo afectivo con tu hijo y le permiten desarrollar su inteligencia y sus sentidos, no son los únicos métodos de estimulación prenatal.

De hecho, a partir del segundo trimestre, el feto es capaz de ver, sentir y oír, así que también puedes aplicar alguna de las siguientes técnicas:

  • Estimulación visual. Para este método necesitas una linterna, la cual acercarás y alejarás de tu vientre en repetidas ocasiones. También puedes hacer algunos movimientos con la lámpara para que tu bebé siga la luz.
  • Estimulación auditiva. Además de ponerle música o cantarle a tu bebé, es recomendable que platiques frecuentemente con él. Incluso se recomienda que lo hagas por la mañana y la noche, además de después de comer. El diálogo con el feto repercutirá en su desarrollo mental y emocional.
  • Estimulación táctil. Interactuar con tu bebé durante el embarazo es más fácil de lo que crees. Cuando él comience a patear, puedes responder el movimiento presionando suavemente la zona en la que ha dado el golpe. Si repites esta dinámica será como entablar una conversación. También puedes optar por masajear tu vientre con tus manos o con objetos con diferentes texturas.
  • Estimulación del gusto y olfato. Aunque pasarán varios meses antes de que tu bebé pruebe su primer bocado, puedes ayudarlo a conocer diferentes sabores a través de tu alimentación. Lleva una dieta variada e incluye alimentos con sabores fuertes. Al percibirlos a través del líquido amniótico, tu bebé se acostumbrará a estos sabores. A la larga agradecerás haberlo hecho, pues tu pequeño aceptará alimentos que otros niños no quieren ni probar.

Los expertos recomiendan que alternes estos ejercicios. De tal manera que un día trabajes la estimulación visual, otros la táctil, la auditiva y la del gusto y el olfato.

Verónica Uriega