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Mitos y realidades del consumo de huevo

huevo¿Cuándo fue la última vez que desayunaste un omelette que incluía la yema? Probablemente ya ni recuerdes a qué sabe, pues la evitas a toda costa por su alto contenido en colesterol. O al menos eso es lo que argumentas, ¿no?

Durante años, se creyó que la yema era la responsable de los altos niveles de colesterol en la sangre de quienes la consumen. Sin embargo, gracias a los avances científicos, hoy se sabe que el colesterol que se ingiere en los alimentos (como el huevo) no influye en las concentraciones de esta sustancia en la sangre o en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

De hecho, estos padecimientos son el resultado de una dieta rica en grasas saturadas. Éstas suelen estar presentes en la carne, embutidos, cremas, lácteos o subproductos elaborados con alimentos de origen animal. Así que puedes volver a comer yema sin que ello afecte a tu salud.

Al igual que con el colesterol, existen otros mitos en torno al consumo de huevo que nos gustaría aclarar, así como mencionar algunas verdades sobre este alimento que te sorprenderán:

  • Contenido nutricional en función al color. El huevo blanco y el rojo tienen los mismos nutrientes. La única diferencia entre ambos es el color de las plumas de las gallinas que los ponen. Las gallinas con plumas blancas ponen huevos blancos, mientras que las que tienen plumas rojas o cafés ponen huevos rojos. Incluso, las razas más exóticas de estas aves, como la Araucana, llegan a producir huevos azules.
  • Alimento funcional. En 2010, un estudio publicado en el Journal of Nutrition and Food Sciencie comprobó que el huevo es bajo en calorías y es una fuente natural de proteínas; además, se descubrió que contiene varios nutrientes esenciales para el organismo, como ácido fólico, hierro, fósforo y zinc, además de vitaminas A, E, D, B1, B2, B6, B7 y B12.
  • Pérdida de peso. Diversos estudios científicos han concluido que consumir un huevo a día puede ayudar a alcanzar y mantener el peso ideal. Esto se debe a que es un alimento bajo en calorías (sólo 72 calorías por pieza), rico en proteínas y aumenta la sensación de saciedad. Recuerda que para recibir este beneficio debes llevar una dieta balanceada y un estilo de vida saludable.
  • Salud visual. El huevo es rico en dos antioxidantes, la Luteína y la Zeaxantina (Xantófilas), los cuales reducen significativamente el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad.
  • Embarazo. A pesar de que recomienda reducir el consumo de huevo durante el embarazo, se ha comprobado que tan sólo una pieza te aporta el 23% de la ingesta diaria recomendada de vitamina B7. Este nutriente previene los defectos de nacimiento y beneficia el desarrollo cerebral del feto, sin contar que es esencial para el correcto funcionamiento de todas las células, incluidas las asociadas con el metabolismo, la función nerviosa y el transporte de nutrientes. La clave para que los parásitos que pudieran estar presentes en el huevo no afecten a tu bebé es jamás consumir este alimento crudo.
  • Lavarlos. Mucha gente lava los huevos antes de meterlos al refrigerador; sin embargo, esta práctica favorece el ingreso de microorganismos. Esto se debe a que, al ser porosa, la cáscara absorbe el agua y debilita la película que protege al huevo.

¿Cuántos de estos datos conocías?