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Alessia Di Bari

Mitos y realidades del orgasmo.

No sé si alguna vez les ha pasado que su semana -de pronto- se sincroniza con el mundo y tiene un saborcito especial, donde pareciera que todos a tu alrededor traen el mismo tema. Así fue mi semana y el tema de todos los días fue: el orgasmo.

Mis pacientes, parece que se pusieron de acuerdo y todas llegaron con la misma duda: ¿Cómo sé si lo he tenido?

Y es que, uno de los grandes mitos acerca del orgasmo -tanto en hombres como en mujeres- es la frase "Si has tenido un orgasmo, ¡lo sabes!" Nada más alejado de la realidad, hay muchísimas mujeres que -de hecho- tienen orgasmos pero no lo saben y hay muchísimos hombres que -de hecho- no los tienen y creen que sí.

En el caso de las mujeres, algo que nos estorba para poder reconocer un orgasmo son todas las expectativas que tenemos de el. Todas hemos escuchado cosas como: "es como ir al cielo y regresar", "cuando terminas salen fuegos artificiales" o "no hay nada mejor que eso, después de un orgasmo te puedes morir".

De ahí que necesitemos bajar nuestra expectativas, porque la realidad, es que cada quién lo siente como puede. Hay orgasmos menos intensos que otros y sobretodo cuando estamos aprendiendo a reconocer las sensaciones, es común que no nos soltemos del todo y eso haga que el orgasmo no lo percibamos TAN abrumador.

En el caso de los hombres, el show es diferente. Para ellos lo complicado es reconocer cuándo sí fue un orgasmo y cuando únicamente eyacularon; son procesos separados, aunque muchas veces se den juntos o con muy poca distancia entre ellos.

Entonces ¿qué SÍ es un orgasmo? Pobremente, cada quién lo describimos como mejor podemos, pero en diferentes y reiteradas investigaciones hombres y mujeres lo describimos algo así:

 

  • Una especie de onda expansiva de calor que empieza -generalmente- en la zona genital y se va corriendo a todo el cuerpo.
  • Podemos sentir y/o percibir contracciones en los genitales (vagina y pene/testículos).
  • Nos quedamos con una sensación de bienestar generalizado.

 

También puede haber algún tipo de respuesta corporal como temblores, calambres, estornudos, risas o llanto.

Tener un orgasmo, para mí, es algo así como echarme un clavado al abismo; a la incertidumbre. Nunca sabemos qué va a suceder, cada orgasmo tiene su encanto particular, para mí no hay uno mejor que otro.

En general, algo que nos sienta bien a todos, es soltar el control y dejar que las cosas sucedan y de preferencia, tener la menor cantidad de expectativas posibles. Deja que tu cuerpo te sorprenda con las sensaciones, disfruta cada momentito, cada caricia y cada beso… nada está escrito. Si te animas a vivir cada experiencia sexual con curiosidad, créeme tu vida sexual dará un giro interesante.

Observa qué sientes y en qué momento se traba el sistema o te desconectas. Nota qué es eso que no te permite deschongarte y fluir con la experiencia que está viviendo.

 

Si por más que lo intentas, no logras encontrar qué es eso que frena tu vida sexual, date permiso de pedir ayuda y acude con un especialista. Estamos aquí para apoyarte.

Alessia Di Bari