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No todo es tan malo. Ser workaholic también tiene sus ventajas

Tventajas_workaholicodo en exceso es malo. Al menos eso dice aquel viejo dicho que nuestras abuelas y madres solían repetirnos durante la adolescencia (sobre todo cuando se trataba de bebidas alcohólicas). Lo cierto es que puede aplicar, en cualquier caso, desde la comida hasta el ejercicio, pasando por el trabajo.

De hecho, los workaholics son el mejor ejemplo de que los excesos pueden acabar con la salud y la vida personal. Se sabe que aquellas personas que son adictas al trabajo pueden presentar ansiedad, irritabilidad, tristeza, insomnio, dolores de cabeza, tensión muscular y disfunciones sexuales.

Por si fuera poco, en muchos casos se desarrolla hipertensión y se cae en el consumo de sustancias estimulantes para aumentar su rendimiento laboral.

Pero hay razones poderosas para volverse workaholic. Digan lo que digan, hablar sólo de trabajo y vivírsela en la oficina o de reunión en reunión también tiene sus ventajas. Aquí algunos ejemplos:

  • Autoconfianza. Dado que tiene por lema: “si quieres que algo se haga bien, hazlo tú mismo”, el workaholic se sabe capaz de enfrentar cualquier problema y dar con la mejor solución. A final de cuentas, su naturaleza obsesiva y perfeccionista garantizan que todo saldrá a pedir de boca.
  • Multitasking. Aunque muchos especialistas en desarrollo personal y capital humano recomiendan concentrarse en una tarea a la vez, el workaholic es capaz de atender varios asuntos a la vez. Ser multitasking lo hace el candidato ideal para ocupar puestos directivos.
  • Compromiso. Para el adicto al trabajo nada es más importante que cumplir con las tareas que le han sido asignadas. No importa si está cansado, le duele la cabeza o tiene hambre, el cumple con todas sus tareas.
  • Presión. El workaholic está acostumbrado a que todo urge, por lo que son capaces de soportar toda la presión que ejerzas sobre ellos. De hecho, mientras mayor sea el reto, mejor para él.

Desde luego, estas características suelen dar mayores beneficios a las empresas que al propio workaholic. Estamos de acuerdo que debes destacar en el ámbito profesional, pero no puedes olvidar tu vida personal. Es necesario que logres un sano equilibrio.

 

¿Sabes si eres workaholic? Descubre aquí las señales.