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Si no tienes buena cara, búscate otro trabajo

Georgette RiveraEn la vida cotidiana son muchos los servicios que tú y yo utilizamos, de hecho más de las 3 cuartas partes de tus necesidades tienen que ver con que una persona esté detrás de un mostrador para ponerse a tu servicio y le digas lo que necesitas; sin embargo, es cada vez más usual que cuando llegas a algún lugar la persona que te va a atender tenga una mala cara, y no esté ni mínimamente dispuesta a contestarte, tal parece que tú eres su enemigo y el que le solicites algo sólo le recuerda lo terrible que la está pasando día a día en su trabajo.

Hay un hecho muy claro en todo esto, tú no fuiste quien colocó a esa persona en ese lugar, y si está ahí, es porque primero: nada ni nadie la obligó (quiero pensar que es así), y segundo, le pagan por hacerlo; la primera es que tal vez no tuvo más opción, así que aceptó lo que en su momento encontró; y lo segundo, si no le pagan bien eso no es asunto tuyo, de igual manera se comprometió y en el tiempo en que lo hizo creyó que era bueno y por esa razón está el día de hoy en ese y no en otro trabajo. Lo que se le olvida es que es la cara del lugar, y que si tiene una mala actitud nadie querrá los servicios de ese establecimiento y, por consiguiente, si tiene mala suerte (para ella y buena para el dueño o empresa) algún cliente se va a quejar, lo que repercutirá en su paga o en sus prestaciones.

Ahora bien, esa persona que está trabajando casi a la fuerza en ese lugar, está atrayendo a su vida cosas terribles, ya que aquello que está sembrando lo cosechará algún día y cuando necesite cualquier servicio, es muy probable que le atiendan de la misma manera que lo hizo en el pasado; así que cuando descubras a alguna persona comportándose de mala manera contigo, no hagas caso de su actitud, solicita que te atienda un superior y a éste coméntale que su empleado o empleada no está procediendo con buena actitud y que tú no tienes porque soportar ese trato, pues puedo asegurarte en un 98% que vas a pagar algo y eres parte de que ese negocio fluya y siga con vida; así, tal vez logres que otros no pasen por lo mismo, o bien, sabrás que hay otras personas dispuestas a darte una buena atención sin que les hagas caravanas; ahora bien, si el de la mala cara eres tú, tienes dos opciones, preguntarte por qué estás tan frustrado en ese lugar,  y la otra, irte si sabes que tu actitud está perjudicando a otras personas, pues sus familias dependen de la confianza que han depositado en ti al colocarte al frente, y tú no tienes ni la más remota intención de cambiar.

Las cosas se arreglan cuando puedes ser sincero y contestar con la verdad, así que si estás en alguno de los dos casos, tú tienes la solución. Anímate a tomarla, pues nadie lo hará por ti y creeme que habrá muchos beneficiados, empezando por ti mismo.

Que tengas una bendecida semana.

Georgette Rivera

Georgette Rivera